Los efectos hereditarios de la irradiación, aunque bien documentados en otros organismos, no se han observado todavía en seres humanos. Por ejemplo, el estudio intensivo de más de 76.000 hijos de supervivientes japoneses de la bomba atómica, llevado a cabo a lo largo de cuatro decenios, no ha logrado desvelar efectos hereditarios de la radiación en esta población, medidos por desenlaces indeseados de la gestación, muertes neonatales, procesos malignos, reordenaciones cromosómicas equilibradas, aneuploidia de los cromosomas sexuales, alteraciones de los feno- tipos de proteínas del suero o eritrocitos, cambios en la relación de sexos o alteraciones del crecimiento y del desarrollo (Neel, Schull y Awa 1990). Por lo tanto, las estimaciones de los riesgos de efectos hereditarios de la radiación deben basarse en gran medida en la extrapolación a partir de hallazgos en ratones de laboratorio y otros animales de experimentación (NAS 1990; UNSCEAR 1993).
De los datos experimentales y epidemiológicos disponibles se deduce que la dosis necesaria para doblar la tasa de mutaciones hereditarias en células embrionarias humanas debe ser de 1,0 Sv como mínimo (NAS 1990; UNSCEAR 1993). En consecuencia, se estima que menos del 1 % de las enfermedades determinadas genéticamente en la población humana pueden atribuirse a la irradiación de fondo natural (Tabla 48.6).
Temas
- CALIDAD DEL AIRE INTERIOR
- CALOR Y FRIO
- CONTROL AMBIENTAL EN INTERIORES
- CONTROL DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL
- DESASTRES NATURALES Y TECNOLOGICOS
- ELECTRICIDAD
- HORAS DE TRABAJO
- ILUMINACION
- INCENDIOS
- POLITICA EN MATERIA DE MEDIO AMBIENTE
- PRESION BAROMETRICA AUMENTO
- PRESION BAROMETRICA REDUCCION
- PREVENCION DE ACCIDENTES
- RADIACIONES IONIZANTES
- RADIACIONES NO IONIZANTES
- RIESGOS BIOLOGICOS
- RUIDO
- VIBRACIONES
- VIOLENCIA
domingo, 17 de marzo de 2013
Manipulación de materiales peligrosos
En un accidente, los bomberos pueden desconocer los peligros asociados a los materiales utilizados en la industria y una descarga accidental o una manipulación o un almacenamiento inadecuados de materiales peligrosos pueden provocar situaciones de riesgo que pongan seriamente en peligro su salud o provoquen un incendio o explosión. No es fácil recordar en esos momentos todos los peligros de cada material. Para ello se han desarrollado medios de identificación rápida de riesgos con etiquetas o marcas.
sábado, 16 de marzo de 2013
CONSECUENCIAS DE LAS CATASTROFES: LECCIONES DESDE UNA PERSPECTIVA MEDICA
América Latina y el Caribe no se han ahorrado su cuota de catás- trofes naturales. Casi todos los años, sucesos catastróficos provocan muertos, heridos y un enorme perjuicio económico. Se estima que, en esta zona, las catástrofes naturales más graves de los dos últimos decenios ocasionaron pérdidas de bienes que afectaron a casi 8 millones de personas y provocaron unos 500.000 heridos y unos 150.000 muertos. Se trata de cifras basadas esencialmente en fuentes oficiales. (Es bastante difícil obtener información precisa sobre las catástrofes repentinas, pues existen múltiples fuentes pero no un sistema normalizado de información.) La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que cada año, por término medio, las catástrofes en América Latina y el Caribe cuestan 1.500 millones de dólares de EE.UU. y se cobran 6.000 vidas humanas(Jovel 1991).
En la Tabla 39.33 se recogen las principales catástrofes naturales que se abatieron sobre países de esta región del mundo en el período de 1970 a 1993. Hay que señalar que no se incluyen las catástrofes lentas, como sequías e inundaciones.
En la Tabla 39.33 se recogen las principales catástrofes naturales que se abatieron sobre países de esta región del mundo en el período de 1970 a 1993. Hay que señalar que no se incluyen las catástrofes lentas, como sequías e inundaciones.
viernes, 15 de marzo de 2013
Principios de protección contra incendios (II)
Si los edificios de Kader hubiesen estado equipados con rocia- dores automáticos de agua y con alarmas de incendios en buen estado, la pérdida de vidas humanas podría no haber sido tan grande. Si las salidas del edificio Uno hubieran estado mejor diseñadas, se podrían haber evitado cientos de heridos al saltar de los pisos tercero y cuarto. Si hubieran existido separaciones o sectorizaciones horizontales y verticales, el incendio podría no haberse propagado tan rápidamente a todo el edificio. Si los elementos de acero de la estructura hubieran estado revestidos, los edificios podrían no haberse derrumbado.
En palabras del filósofo George Santayana, “quienes olvidan el pasado están condenados a repetirlo”. En muchos aspectos, el incendio de Kader de 1993 fue, lamentablemente, una repeti- ción del incendio de Triangle Shirtwaist de 1911. Mirando al futuro, tenemos que hacer todo lo necesario, como sociedad global, para impedir que la historia vuelva a repetirse.
En palabras del filósofo George Santayana, “quienes olvidan el pasado están condenados a repetirlo”. En muchos aspectos, el incendio de Kader de 1993 fue, lamentablemente, una repeti- ción del incendio de Triangle Shirtwaist de 1911. Mirando al futuro, tenemos que hacer todo lo necesario, como sociedad global, para impedir que la historia vuelva a repetirse.
jueves, 14 de marzo de 2013
Principios de protección contra incendios (I)
Entre los principios de protección contra incendios que han sido objeto de una mayor atención a raíz del incendio de Kader se encuentran el diseño de las salidas, la formación de los ocupantes en seguridad contra incendios, los sistemas de detección automá- tica y de supresión, las separaciones o sectorizaciones contra incendios y la integridad estructural. Estas enseñanzas no son nuevas. Se aprendieron hace más de 80 años con el incendio de Triangle Shirtwaist y, más recientemente, en otros incendios fatales de lugares de trabajo, como: la fábrica de procesamiento de pollos de Hamlet, Carolina del Norte, EE.UU., en el que pere- cieron 25 trabajadores; la fábrica de muñecas en Kuiyong, China, con 81 trabajadores muertos; y la central eléctrica de Newark, New Jersey, EE.UU., donde fallecieron los 3 trabajadores de la central (Grant y Klem 1994; Klem 1992; Klem y Grant 1993).
En particular, los incendios de Carolina del Norte y New Jersey demuestran que la mera existencia de códigos y normas actualizados, como el Código de salvamento del NFPA, no impide la pérdida de vidas humanas. Para que surtan efecto, estos códigos
y normas deben también adoptarse y aplicarse rigurosamente.
Las autoridades nacionales, estatales y locales deben analizar la aplicación de las normas en materia de construcción y de incendios para determinar si es necesario adoptar nuevos códigos o actualizar los existentes. Al llevar a cabo esta revisión, deberían comprobar también si se ha implantado un plan de revisión e inspección de edificios para garantizar el respeto de las normas. Por último, hay que proceder a una inspección periódica de seguimiento de los edificios existentes, para garan- tizar que se mantiene el más alto nivel de protección contra incendios a lo largo de toda la vida del edificio.
También los propietarios y gestores de edificios deben ser conscientes de su responsabilidad a la hora de garantizar un entorno laboral seguro para sus trabajadores. Como mínimo, deberían aplicarse los conocimientos actuales en protección contra incendios, tal como se reflejan en los códigos y normas, para minimizar la posibilidad de un incendio catastrófico.
En particular, los incendios de Carolina del Norte y New Jersey demuestran que la mera existencia de códigos y normas actualizados, como el Código de salvamento del NFPA, no impide la pérdida de vidas humanas. Para que surtan efecto, estos códigos
y normas deben también adoptarse y aplicarse rigurosamente.
Las autoridades nacionales, estatales y locales deben analizar la aplicación de las normas en materia de construcción y de incendios para determinar si es necesario adoptar nuevos códigos o actualizar los existentes. Al llevar a cabo esta revisión, deberían comprobar también si se ha implantado un plan de revisión e inspección de edificios para garantizar el respeto de las normas. Por último, hay que proceder a una inspección periódica de seguimiento de los edificios existentes, para garan- tizar que se mantiene el más alto nivel de protección contra incendios a lo largo de toda la vida del edificio.
También los propietarios y gestores de edificios deben ser conscientes de su responsabilidad a la hora de garantizar un entorno laboral seguro para sus trabajadores. Como mínimo, deberían aplicarse los conocimientos actuales en protección contra incendios, tal como se reflejan en los códigos y normas, para minimizar la posibilidad de un incendio catastrófico.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Integridad estructural del edificio
La diferencia más notable entre el incendio de Triangle y el de Kader reside en el efecto del fuego sobre la integridad de la estructura. Aunque el incendio de Triangle destruyó los tres pisos superiores de un edificio de diez, su estructura permaneció intacta. En cambio, los edificios de Kader se derrumbaron con relativa facilidad, porque los soportes estructurales de acero no estaban revestidos contra incendios y no podían resistir altas temperaturas. En la inspección de los restos del incendio no se encontró evidencia alguna de que los elementos de acero pudieran haber estado revestidos contra el fuego.
Obviamente, el derrumbe de un edificio en un incendio representa una gran amenaza tanto para sus ocupantes como para los bomberos. Desde luego, no está claro que el colapso de los edificios de Kader incidiera directamente en el número de víctimas mortales, pues éstas posiblemente habían fallecido ya cuando el edificio se vino abajo. Si los trabajadores de los pisos superiores del edificio Uno hubieran tenido una protección contra los productos de la combustión y el calor cuando trataban de escapar, el derrumbe del edificio habría contribuido más directamente en la pérdida de vidas humanas.
Obviamente, el derrumbe de un edificio en un incendio representa una gran amenaza tanto para sus ocupantes como para los bomberos. Desde luego, no está claro que el colapso de los edificios de Kader incidiera directamente en el número de víctimas mortales, pues éstas posiblemente habían fallecido ya cuando el edificio se vino abajo. Si los trabajadores de los pisos superiores del edificio Uno hubieran tenido una protección contra los productos de la combustión y el calor cuando trataban de escapar, el derrumbe del edificio habría contribuido más directamente en la pérdida de vidas humanas.
martes, 12 de marzo de 2013
Formación en seguridad contra incendios y otros factores
Otro factor que contribuyó a la enorme pérdida de vidas humanas en los incendios de Triangle y Kader fue la falta de una formación adecuada en seguridad contra incendios y los rígidos procedimientos de seguridad de ambas empresas.
Tras el incendio en el edificio Kader, los supervivientes notifi- caron que los ejercicios de evacuación y la formación en segu- ridad contra incendios habían sido mínimos; los guardias de seguridad sí habían recibido, al parecer, una formación elemental. La fábrica de Triangle Shirtwaist no contaba con ningún plan de evacuación y no se llevaban a cabo ejercicios de evacuación. Es más, los supervivientes de Triangle informaron tras el incendio que, por motivos de seguridad, se les solía detener cuando salían del edificio al final del día. Según varias acusaciones de los supervivientes de Kader, también en este caso los mecanismos de seguridad entorpecieron la salida; estas acusaciones aún se están investigando. Sea como fuere, la falta de un plan de evacuación bien entendido parece haber sido un importante factor de la elevada mortalidad del incendio de Kader. En el capítulo 31 del Código de salvamento se contemplan los ejercicios de evacuación y la formación contra incendios.
La ausencia de sistemas fijos de protección automática contra incendios también influyó en el resultado de los incendios de Triangle y Kader. Ninguna de las dos instalaciones contaba con rociadores automáticos de agua, aunque los edificios de Kader sí disponían de un sistema de alarma de incendio. Según el Código de salvamento, deben instalarse alarmas de incendios en aquellos edificios cuyas dimensiones, organización u ocupación hacen improbable que los propios ocupantes adviertan inmediata- mente un incendio. Por desgracia, según los informes, las alarmas no llegaron a funcionar en el edificio Uno, lo que provocó un considerable retraso en la evacuación. No se produ- jeron fallecimientos en los edificios Dos y Tres, en los que el sistema de alarma funcionó bien.
Los sistemas de alarma de incendios deben diseñarse, insta- larse y mantenerse siguiendo las normas establecidas en docu- mentos como NFPA 72, el Código nacional de alarma de incendio (NFPA 72, 1993). Los sistemas de rociado de agua deben diseñarse e instalarse con arreglo a documentos como NFPA 13, Installation of Sprinkler Systems y mantenerse de acuerdo con NFPA 25, Inspection, Testing, and Maintenance of Water-Based Fire Protection Systems (NFPA 13, 1994; NFPA 25, 1995).
Los materiales iniciales de combustión en ambos incendios, Triangle y Kader, fueron similares. El incendio de Triangle se inició en contenedores de restos textiles y se propagó rápidamente a telas y ropas combustibles, antes de prender en los muebles, algunos de los cuales estaban impregnados de aceite de máquinas. El material inicial de combustión de la fábrica Kader consistió en telas de poliéster y algodón, plásticos y otros mate- riales utilizados para la fabricación de juguetes de trapo, muñecas de plástico y productos similares. Son materiales que prenden con gran facilidad, que pueden contribuir a un rápido crecimiento del fuego y que tienen un alta tasa de liberación de calor.
Probablemente, la industria manipulará siempre materiales difíciles de proteger contra el fuego, pero los fabricantes debe- rían tener en cuenta estas características y tomar las precau- ciones necesarias para minimizar los riesgos que entrañan
Tras el incendio en el edificio Kader, los supervivientes notifi- caron que los ejercicios de evacuación y la formación en segu- ridad contra incendios habían sido mínimos; los guardias de seguridad sí habían recibido, al parecer, una formación elemental. La fábrica de Triangle Shirtwaist no contaba con ningún plan de evacuación y no se llevaban a cabo ejercicios de evacuación. Es más, los supervivientes de Triangle informaron tras el incendio que, por motivos de seguridad, se les solía detener cuando salían del edificio al final del día. Según varias acusaciones de los supervivientes de Kader, también en este caso los mecanismos de seguridad entorpecieron la salida; estas acusaciones aún se están investigando. Sea como fuere, la falta de un plan de evacuación bien entendido parece haber sido un importante factor de la elevada mortalidad del incendio de Kader. En el capítulo 31 del Código de salvamento se contemplan los ejercicios de evacuación y la formación contra incendios.
La ausencia de sistemas fijos de protección automática contra incendios también influyó en el resultado de los incendios de Triangle y Kader. Ninguna de las dos instalaciones contaba con rociadores automáticos de agua, aunque los edificios de Kader sí disponían de un sistema de alarma de incendio. Según el Código de salvamento, deben instalarse alarmas de incendios en aquellos edificios cuyas dimensiones, organización u ocupación hacen improbable que los propios ocupantes adviertan inmediata- mente un incendio. Por desgracia, según los informes, las alarmas no llegaron a funcionar en el edificio Uno, lo que provocó un considerable retraso en la evacuación. No se produ- jeron fallecimientos en los edificios Dos y Tres, en los que el sistema de alarma funcionó bien.
Los sistemas de alarma de incendios deben diseñarse, insta- larse y mantenerse siguiendo las normas establecidas en docu- mentos como NFPA 72, el Código nacional de alarma de incendio (NFPA 72, 1993). Los sistemas de rociado de agua deben diseñarse e instalarse con arreglo a documentos como NFPA 13, Installation of Sprinkler Systems y mantenerse de acuerdo con NFPA 25, Inspection, Testing, and Maintenance of Water-Based Fire Protection Systems (NFPA 13, 1994; NFPA 25, 1995).
Los materiales iniciales de combustión en ambos incendios, Triangle y Kader, fueron similares. El incendio de Triangle se inició en contenedores de restos textiles y se propagó rápidamente a telas y ropas combustibles, antes de prender en los muebles, algunos de los cuales estaban impregnados de aceite de máquinas. El material inicial de combustión de la fábrica Kader consistió en telas de poliéster y algodón, plásticos y otros mate- riales utilizados para la fabricación de juguetes de trapo, muñecas de plástico y productos similares. Son materiales que prenden con gran facilidad, que pueden contribuir a un rápido crecimiento del fuego y que tienen un alta tasa de liberación de calor.
Probablemente, la industria manipulará siempre materiales difíciles de proteger contra el fuego, pero los fabricantes debe- rían tener en cuenta estas características y tomar las precau- ciones necesarias para minimizar los riesgos que entrañan
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