domingo, 19 de mayo de 2013

Refracción

En este método se utiliza el efecto “prisma”, por el que un material prismático de vidrio o plástico “curva” los rayos luminosos y, al hacerlo, enfoca la luz de nuevo hacia el punto donde es necesaria. Es un método muy apropiado para la iluminación general de interiores. Tiene la ventaja de combinar un buen control del brillo con una eficacia aceptable. En la Figura 46.25 se muestra la influencia de la refracción en control óptico.
En muchos casos, se utilizará en la luminaria una combinación de los métodos de control óptico aquí descritos.


sábado, 18 de mayo de 2013

Difusión

Si se instala una lámpara dentro de un material translúcido, aumenta el tamaño aparente de la fuente de luz y se obtiene al mismo tiempo una reducción de brillo. Lamentablemente, los difusores prácticos absorben parte de la luz emitida, reduciendo en consecuencia la eficiencia global de la luminaria. El principio de difusión se recoge en la Figura 46.24.


viernes, 17 de mayo de 2013

Reflexión

En este método se utilizan superficies reflectantes, que pueden variar desde un acabado mate hasta un acabado de tipo espe- cular. Es un método de control más eficaz que la obstrucción, ya que se recoge la luz dispersa y se vuelve a enfocar hacia el punto donde es necesaria. El principio de reflexión se ilustra en la Figura 46.23.

jueves, 16 de mayo de 2013

Cálculo de las necesidades de ventilación

En la Figura 45.9 se presentan las ecuaciones utilizadas para calcular las necesidades de ventilación desde el punto de vista del confort y de la protección de la salud.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Eficacia de los sistemas de ventilación

Otro factor importante, que afectará al cálculo de las necesidades de ventilación de un espacio determinado, es la eficacia de la ventilación (Ev), que se define como la relación entre la concentración de contaminantes en el aire extraído y (Ce) y la concentración en la zona de respiración (Cb).
La eficacia de la ventilación depende de la distribución del aire y de la ubicación de las fuentes de contaminación en el espacio en cuestión. Si la mezcla de los contaminantes con el aire es completa, la eficacia de la ventilación será igual a uno; si la calidad del aire en la zona de respiración es mejor que la del aire extraído, entonces la eficacia será mayor que uno y se podrá conseguir la calidad deseada del aire con menores velocidades de ventilación. Por otra parte, será necesario aumentar la ventilación si su eficacia es menor que uno, o para decirlo de otro modo, si la calidad del aire en la zona de respiración es inferior a la calidad del aire extraído.
Para calcular la eficacia de la ventilación, resulta útil dividir los espacios en dos zonas: por una de ellas entra el aire y la otra comprende el resto de la habitación. En los sistemas basados en el principio de mezcla, la zona por la que entra el aire suele estar por encima de la zona de respiración y se alcanzan las mejores condiciones cuando la mezcla es tan completa que ambas zonas se convierten en una. En los sistemas de ventilación basados en el principio de desplazamiento, el aire entra en la zona ocupada por las personas y la zona de extracción suele quedar por encima de las cabezas; en este caso, las mejores condiciones se alcanzan cuando la mezcla entra ambas zonas es mínima.
Por consiguiente, la eficacia de la ventilación depende de la ubicación y las características de los elementos que suministran
y extraen el aire y de la ubicación y las características de las fuentes de contaminación. Además, depende también de la temperatura y de los volúmenes de aire suministrados. Es posible calcular la eficacia de un sistema de ventilación por simulación numérica o realizando mediciones. Si no se dispone de datos, pueden utilizarse los valores de la Figura 45.8 para diferentes sistemas de ventilación. Son valores de referencia que tienen en cuenta la repercusión de la distribución del aire, pero no la ubicación de las fuentes de contaminación, ya que suponen que están uniformemente distribuidas por todo el espacio ventilado.




martes, 14 de mayo de 2013

Calidad del aire exterior

Otra premisa, que ultima los datos necesarios para la creación de normas de ventilación en el futuro, es la calidad del aire exterior. La publicación Air Quality Guidelines for Europe (Directrices de calidad del aire para Europa), editada por la OMS (1987), recoge los valores recomendados de exposición a ciertas sustancias, tanto en espacios interiores como en exteriores.
En la Tabla 45.11 se indican los niveles de calidad percibida del aire exterior, así como las concentraciones de varios conta- minantes químicos típicos presentes en exteriores.
Es conveniente tener en cuenta que, en muchos casos, la calidad del aire exterior puede ser peor que los niveles indicados en la tabla o en las directrices de la OMS. Entonces será preciso depurar el aire antes de introducirlo en los espacios ocupados.


lunes, 13 de mayo de 2013

La carga sensorial

La carga de contaminación que perciben los sentidos surge de las fuentes de contaminación que afectan a la calidad percibida del aire. El valor dado de esta carga sensorial puede calcularse sumando todos los olf de las diferentes fuentes de contaminación existentes en un espacio determinado. Como en el caso anterior, todavía no se dispone de mucha información sobre los olf por metro cuadrado (olf/m2) de muchos materiales. Por esa razón resulta más práctico calcular la carga sensorial de todo el edificio, incluidos los ocupantes, el mobiliario y el sistema de ventilación.
En la Tabla 45.8 se presenta la carga de contaminación en unidades olf creada por los ocupantes del edificio a medida que realizan diferentes tipos de actividades, en función de quienes fuman y quienes no fuman, así como la producción de varios compuestos como el dióxido de carbono (CO2), el monóxido de carbono (CO) y el vapor de agua. En la Tabla 45.9 se presentan varios ejemplos de porcentajes de ocupación típicos en diferentes tipos de espacios. Y por último, en la Tabla 45.10 se exponen los resultados de la carga sensorial —medida en olf por metro cuadrado— presente en diferentes edificios.