domingo, 21 de junio de 2015

LASERES (II)

Puesto que el proceso láser (denominado a veces “laseo”) puede producir un haz de radiación óptica (es decir energía radiante ultravioleta, visible o infrarroja) fuertemente colimado un láser, al contrario que en la mayoría de los riesgos que se presentan en el lugar de trabajo, puede suponer un riesgo a considerable distancia. Quizás sea esta característica más que ninguna otra la que ha suscitado las especiales preocupaciones manifestadas por trabajadores y expertos en salud y seguridad en el trabajo. No obstante, los láseres pueden utilizarse sin peligro si se adoptan medidas apropiadas para controlar el riesgo. Existen normas de ámbito mundial para la utilización segura de los láseres, la mayoría de ellas “armonizadas” entre sí
(ANSI 1993; CEI 1993). En todas estas normas se utiliza un sistema de clasificación de riesgos que agrupa los productos láser en cuatro amplias categorías según la potencia o energía de salida del láser y su capacidad para producir daño. Después se aplican medidas de seguridad acordes con la clasificación de riesgo (Cleuet y Mayer 1980; Duchene, Lakey y Repa- choli 1991).
Los láseres operan a longitudes de onda discretas y aunque la mayoría son monocromáticos (es decir, emiten una sola longitud de onda o un solo color) no es infrecuente que un láser emita varias longitudes de onda discretas. Por ejemplo, el láser de argón emite varias líneas diferentes en la región del ultravioleta próximo y en la región visible del espectro, a pesar de estar dise- ñado en general para emitir solamente una línea verde (una sola longitud de onda) de 514,5 nm y/o una línea azul de 488 nm. Al considerar los riesgos potenciales para la salud, siempre es esen- cial establecer la longitud o longitudes de onda de salida.

sábado, 20 de junio de 2015

LASERES (I)

Un láser es un dispositivo que produce energía radiante electromagnética coherente dentro del espectro óptico comprendido entre la zona final del ultravioleta y el infrarrojo lejano (submili- métrico). El término láser es en realidad un acrónimo de light amplification by stimulated emission of radiation (amplificación de la luz por emisión estimulada de radiación). Aunque el proceso láser fue predicho teóricamente por Albert Einstein en 1916, la primera demostración de un láser conseguido con éxito no tuvo lugar hasta 1960. En los últimos años, los láseres han encontrado múltiples aplicaciones, desde el laboratorio de investigación hasta el entorno industrial, médico y de oficinas, así como en obras de construcción e incluso en el ámbito doméstico. En numerosas aplicaciones, tales como reproductores de videodiscos y sistemas de comunicación por fibra óptica, la salida de energía radiante del láser está confinada, no existe ningún riesgo para la salud del usuario y éste puede no advertir siquiera la presencia de un láser incorporado en el producto. Sin embargo, en algunas aplicaciones médicas, industriales o en investigación la energía radiante emitida por el láser es accesible y puede suponer un riesgo poten- cial para los ojos y la piel.

viernes, 19 de junio de 2015

Conclusiones LUZ Y RADIACION INFRARROJA

Aunque las especificaciones técnicas de los dispositivos que protegen los ojos de las fuentes de radiación óptica pueden parecer algo complicadas, existen normas de seguridad que espe- cifican los grados de protección adecuados y estas normas ofrecen un factor de seguridad conservador para el usuario.

jueves, 18 de junio de 2015

Filtros de soldadura autooscurecibles (III)

A falta de pruebas exhaustivas de laboratorio, el soldador puede realizar unas sencillas comprobaciones. Se le puede sugerir simplemente que observe una página de texto impreso en letra menuda a través de varios filtros autooscurecibles. Así se tendrá una indicación de la calidad óptica de cada filtro. Después se le puede pedir que intente cebar un arco mientras lo observa a través de cada uno de los filtros cuya compra se está considerando. Por suerte se puede confiar en el hecho de que los niveles de luz que resultan cómodos para ver, no son peligrosos. Se deberá comprobar la eficacia de filtración del UV y el IR en la ficha técnica del fabricante para asegurarse de que se eliminan las bandas innecesarias. Unos cuantos cebados de arco repetidos deberían ser suficientes para que el soldador perciba si experimentará malestar por adaptación transitoria, aunque lo mejor sería que la prueba durase toda una jornada.
El estado de reposo o fallo del grado de protección de un filtro autooscurecible (se produce cuando falla la batería) debería ofrecer el 100 % de protección a los ojos del soldador durante uno o varios segundos como mínimo. Algunos fabricantes utilizan un estado oscuro como posición de desconexión y otros un grado de protección intermedio entre los estados oscuro y claro del filtro. En uno u otro caso, la transmitancia del filtro en estado de reposo debería ser sensiblemente inferior a la transmi- tancia del estado claro con el fin de excluir un riesgo para la retina. En cualquier caso, el dispositivo deberá proporcionar al usuario una indicación clara y evidente de cuándo está desco- nectado el filtro o cuándo se produce un fallo del sistema. De este modo se asegurará que el soldador sea alertado con antela- ción en caso de que el filtro no esté conectado o no funcione correctamente antes de que se inicie la soldadura. Otras caracte- rísticas, tales como la duración de la carga de la batería o el rendimiento en condiciones extremas de temperatura, pueden ser importantes para ciertos usuarios.

miércoles, 17 de junio de 2015

Vigilancia del entorno del lugar de trabajo

En la vigilancia del entorno del lugar de trabajo, es necesario estudiar por separado el diseño de los programas rutinarios y el de los operacionales. Cuando se persigan objetivos específicos se diseñarán programas de vigilancia especiales. No es aconsejable diseñar programas en líneas generales.

martes, 16 de junio de 2015

Blindaje de neutrones

La regla práctica general que se debe tener en cuenta para el blindaje de neutrones es que el equilibrio de la energía de neutrones se consigue y permanece constante después de una o dos longitudes de relajación del material de blindaje. Por lo tanto, para espesores de blindaje superiores a varias longitudes de rela- jación, la dosis equivalente fuera del blindaje de hormigón o hierro será atenuada con longitudes de relajación de 120 g/cm2
o 145 g/cm2, respectivamente.


La pérdida de energía de los neutrones por dispersión elástica exige un blindaje hidrogenado para optimizar la transferencia de energía a medida que los neutrones son moderados o frenados. Para energías de neutrones superiores a 10 MeV, los procesos inelásticos son eficaces en la atenuación de neutrones. Igual que los reactores de las centrales nucleares, los acelera- dores de alta energía exigen blindajes pesados para proteger a los trabajadores. La mayoría de las dosis equivalentes impartidas a los trabajadores proceden de la exposición a material radiac- tivo activado durante operaciones de mantenimiento. Los productos de la activación se generan en los componentes y en los sistemas de apoyo del acelerador.



lunes, 15 de junio de 2015

Blindaje de partículas alfa

Las partículas alfa son el tipo menos penetrante de radiación ionizante. Dada la naturaleza aleatoria de sus interacciones, el alcance de una partícula alfa individual varía entre los valores nominales que se indican en la Figura 48.18. En el caso de las partículas alfa, el alcance puede expresarse de diferentes formas: alcance mínimo, medio, extrapolado o máximo. El alcance medio es el que puede determinarse con más exactitud, corresponde al alcance de la partícula alfa “media” y es el más utilizado.
El aire es el medio absorbente utilizado con más frecuencia para especificar la relación alcance-energía de las partículas alfa.