martes, 28 de julio de 2015

Vigilancia operacional de la radiación externa

El diseño de un programa de vigilancia operacional depende en gran medida de si las operaciones a realizar influyen en los campos de radiación o si éstos permanecerán casi constantes durante todas las operaciones normales. El diseño detallado de este estudio depende sobre todo de la forma de la operación y de las condiciones en las que tiene lugar.

lunes, 27 de julio de 2015

Vigilancia rutinaria de la radiación externa

Una medida importante que se debe tomar en la preparación de un programa de vigilancia rutinaria de la radiación externa en el lugar de trabajo es llevar a cabo un estudio exhaustivo cuando se ponga en servicio una nueva fuente de radiación o una nueva instalación, o cuando se hayan efectuado o vayan a efectuarse cambios sustanciales en una instalación existente.
La frecuencia de la vigilancia rutinaria está determinada por la consideración de los cambios esperados en el entorno radiológico. Si los cambios de los elementos protectores o las alteraciones de los procesos realizados en el lugar de trabajo son mínimos o no sustanciales, raras veces será preciso recurrir a la vigilancia rutinaria de la radiación en el lugar de trabajo. Pero si los campos de radiación pueden llegar a aumentar con rapidez y de manera imprevisible a niveles que puedan resultar peligrosos, hará falta establecer un sistema de vigilancia y alarma de radiación en la zona.



domingo, 26 de julio de 2015

Hipotermia - Clasificación


Desde un punto de vista práctico, la hipotermia puede subdividirse en (véase también la Tabla 42.16):
• hipotermia accidental
• hipotermia aguda por inmersión
• hipotermia subaguda por agotamiento
• hipotermia en traumatismos
• hipotermia crónica subclínica.

sábado, 25 de julio de 2015

Hipotermia - Efectos fisiológicos del descenso de la temperatura interna del organismo (II)

La hipotermia deprime el sistema nervioso central. La lasitud y la apatía son los primeros síntomas de un descenso de la tempe- ratura interna. Dichos efectos deterioran la capacidad de juicio, producen una conducta extraña y ataxia y terminan en letargo y coma a una temperatura de entre 30 y 28 ºC.
La velocidad de conducción nerviosa se reduce al descender la temperatura. Las manifestaciones clínicas de este fenómeno son disartria, torpeza y dificultad del habla. El frío afecta también a los músculos y las articulaciones, deteriorando la destreza manual. Reduce el tiempo de reacción y la coordinación
y aumenta la frecuencia de los errores. Incluso en las personas con hipotermia leve se observa rigidez muscular. A una tempera- tura interna inferior a 30 ºC, la actividad física es imposible.
La exposición a un ambiente extremadamente frío es un requi- sito previo básico para que se produzca hipotermia. Los extremos de edad son un factor de riesgo. Las personas de edad avanzada con deterioro de la función termorreguladora, o las personas cuya masa muscular o cuya capa de grasa aislante están reducidas, corren un mayor riesgo de sufrir hipotermia.

viernes, 24 de julio de 2015

Hipotermia - Efectos fisiológicos del descenso de la temperatura interna del organismo (I)


Cuando la temperatura interna empieza a descender, se produce una intensa vasoconstricción que redirige la sangre de la periferia al núcleo, evitando así la conducción de calor del interior del cuerpo a la piel. Para mantener la temperatura, se provocan esca- lofríos, con frecuencia precedidos por un aumento del tono muscular. Una tiritona de intensidad máxima puede aumentar la tasa metabólica entre cuatro y seis veces, pero puesto que las contracciones involuntarias son de carácter oscilante, dicha tasa metabólica no suele aumentar a más del doble. La frecuencia cardíaca, la presión arterial, el gasto cardíaco y la frecuencia respiratoria aumentan. La centralización del volumen sanguíneo produce una diuresis osmolal con sodio y cloro como los principales componentes.
La irritabilidad auricular en las primeras fases de la hipo- termia suele provocar fibrilación auricular. A temperaturas más bajas, son frecuentes las extrasístoles ventriculares. La muerte se produce a o por debajo de 28 ºC, casi siempre como resultado de la fibrilación ventricular, aunque también puede sobrevenir una asístole.

jueves, 23 de julio de 2015

Hipotermia

La hipotermia significa una temperatura corporal inferior a la normal. Ahora bien, desde el punto de vista térmico, el orga- nismo consta de dos zonas: la periferia y el núcleo. La primera es superficial y su temperatura varía considerablemente según el ambiente externo. El núcleo consiste en los tejidos más profundos
(p. ej., cerebro, corazón, pulmones y parte superior del abdomen), y el cuerpo intenta siempre mantener una temperatura interna de 37  2 ºC. Cuando la regulación térmica se deteriora y la temperatura interna empieza a descender, la persona sufre estrés por frío, pero hasta que la temperatura interna no alcanza 35 ºC, no se considera que la víctima se encuentra en un estado de hipo- termia. Entre los 35 y los 32 ºC, la hipotermia se considera leve; entre 32 y 28 ºC, moderada y por debajo de 28 ºC, severa
(Tabla 42.16).


miércoles, 22 de julio de 2015

Lesiones por frío sin congelación - Tratamiento


El tratamiento es sobre todo de apoyo. En el lugar de trabajo, los pies deben secarse con cuidado, pero manteniéndolos fríos. Por otra parte, todo el organismo debe calentarse. La persona debe recibir grandes cantidades de bebidas calientes. Al contrario que en el caso de las lesiones por frío con congelación, una LFSC nunca debe calentarse activamente. El tratamiento con agua caliente para recalentar las lesiones locales por frío sólo está permitido cuando se han formado cristales de hielo en los tejidos. Cualquier otro tratamiento debe ser, por regla general, conser- vador. Desde luego, la fiebre, los signos de coagulación intravas- cular diseminada y la licuefacción de los tejidos afectados requieren intervención quirúrgica, algunas veces con amputación. Las lesiones por frío sin congelación pueden prevenirse casi siempre reduciendo el tiempo de exposición al mínimo. Es importante prestar a los pies los cuidados adecuados, tomán- dose el tiempo necesario para secarlos y disponiendo de instala- ciones para cambiarse los calcetines por otros secos. El reposo con los pies levantados y la ingestión de bebidas calientes pueden parecer medidas ridículas, pero tienen una gran importancia.