miércoles, 7 de octubre de 2015

Lasers Vigilancia médica


Los requisitos sobre vigilancia médica de los trabajadores que utilizan láseres varían de unos países a otros, en función de la normativa local sobre medicina en el trabajo. Hubo un tiempo, cuando el uso de los láseres estaba restringido a los laboratorios de investigación y era poco lo que se sabía sobre sus efectos bioló- gicos, en que era completamente normal que todos los trabaja- dores que utilizaban láseres se sometieran periódicamente a un reconocimiento oftalmológico general completo, con fotografía del fondo de ojo (retina). No obstante, al principio del decenio de
1970 se cuestionó la validez de esta práctica, ya que los hallazgos clínicos eran casi siempre negativos y se advirtió claramente que tales exploraciones solo servían para descubrir lesiones agudas detectables subjetivamente. Esto indujo al grupo de trabajo sobre láseres de la OMS, reunido en Don Leaghreigh, Irlanda, en
1975, a pronunciarse en contra de tales programas de vigilancia y
a promover la comprobación de la función visual. A partir de entonces, la mayoría de los grupos nacionales de la salud en el trabajo ha rebajado continuamente las exigencias de reconoci- miento médico. Hoy día los reconocimientos oftalmológicos completos sólo se exigen con carácter universal en caso de lesión ocular por láser o de sospecha de sobreexposición y generalmente se requiere una exploración de la función visual antes de desem- peñar un puesto de trabajo. En algunos países se requieren explo- raciones adicionales.

martes, 6 de octubre de 2015

Lasers Formación

En la investigación de los accidentes con láseres tanto en situa- ciones de laboratorio como industriales surge un elemento común: la falta de una formación adecuada. La formación sobre seguridad de los láseres debe ser adecuada y suficiente para las operaciones con láser en las que intervendrá cada trabajador.

Ha de ser específica para el tipo de láser y la tarea que el traba- jador tenga encomendada.

lunes, 5 de octubre de 2015

Lasers Medidas de seguridad (II)

Cuando no sea posible encerrar láseres de las clases 3 y 4, deberá establecerse una zona con entrada controlada para el láser y generalmente dentro de la zona de riesgo nominal (ZRN) del haz láser es obligatorio el uso de protectores oculares contra el láser. Aunque en la mayoría de laboratorios de investigación en los que se utilizan haces láser colimados la ZRN abarca la totalidad de la zona controlada del laboratorio, en aplicaciones de haz focalizado la ZRN puede ser sorprendentemente limitada
y no abarcar toda la sala.
Como garantía contra el uso inadecuado y posibles acciones peligrosas por parte de usuarios del láser no autorizados debe utilizarse la llave de control que traen todos los productos láser fabricados comercialmente.
Dicha llave deberá guardarse en lugar seguro cuando no se utilice el láser si éste es accesible a las personas.
Durante la alineación y la puesta a punto inicial del láser es preciso adoptar precauciones especiales, ya que la probabilidad de sufrir lesiones oculares graves es muy elevada en tales circuns- tancias. Los operarios que trabajen con láseres deberán estar instruidos en los métodos de seguridad antes de realizar la puesta a punto y alineación del láser.
Después de establecerse los límites de exposición profesional se desarrollaron medios de protección ocular contra el láser y se definieron especificaciones para determinar las densidades ópticas (OD, una medida logarítmica del factor de atenuación) que serían necesarias para láseres específicos en función de la longitud de onda y de la duración de la exposición. Aunque existen en Europa normas específicas de protección ocular contra el láser, en Estados Unidos el American National Stan- dards Institute facilita otras guías bajo las designaciones ANSI Z136.1 y ANSI Z136.3.

domingo, 4 de octubre de 2015

Detectores de contaminación gamma

Como la mayoría de los emisores gamma emiten también partí- culas beta, casi todos los monitores de contaminación detectarán radiación beta y gamma. La práctica habitual es emplear un detector que sea sensible a los dos tipos de radiación con el fin de incrementar la sensibilidad, puesto que la eficiencia de la detec- ción suele ser mayor para partículas beta que para rayos gamma. Los contadores de centelleo de plástico o de cristales de yoduro de sodio (NaI) son más sensibles a los fotones que los contadores G-M, por lo que se recomiendan para detectar rayos gamma.

sábado, 3 de octubre de 2015

Detectores de contaminación beta

Pueden utilizarse monitores beta portátiles de varios tipos para la detección de contaminación por partículas beta. Los contadores Geiger-Mueller (G-M) exigen en general una ventana delgada
(de densidad superficial entre 1 y 40 mg/cm2). Los contadores de centelleo (de antraceno o plástico) son muy sensibles a las partí- culas beta y relativamente insensibles a los fotones. Los conta- dores beta portátiles no se pueden usar en general para vigilar la contaminación por tritio (3H), porque la energía de las partículas beta del tritio es muy baja.
Todos los instrumentos empleados para detectar la contami- nación beta responden también a la radiación de fondo,lo que debe tenerse en cuenta al interpretar las lecturas del instrumento.
Cuando existe una radiación de fondo de alto nivel, los conta- dores portátiles detectores de contaminación tienen un valor limitado, puesto que no indican aumentos pequeños de tasas de recuento iniciales elevadas. En estas condiciones, se reco- miendan ensayos de barrido o de impregnación.

viernes, 2 de octubre de 2015

Detectores de contaminación alfa

La sensibilidad de un detector alfa está determinada por el área y el espesor de su ventana. Por lo general, el área de la ventana es de 50 cm2 o mayor, y la densidad superficial de la ventana es de
1 mg/cm2 o menor. Los monitores de contaminación alfa deben ser insensibles a la radiación beta y gamma para reducir al mínimo la interferencia de fondo. Esto se consigue por lo general mediante la discriminación de la altura de impulsos en el circuito contador.
Los monitores portátiles alfa pueden ser contadores propor- cionales de gas o contadores de centelleo de sulfuro de zinc.

jueves, 1 de octubre de 2015

Detección y medición de la radiación y de la contaminación radiactiva

La vigilancia o supervisión mediante instrumentos de barrido y detección en superficies de trabajo, suelo, ropa, piel y otras super- ficies son procedimientos meramente cualitativos. Es difícil convertirlos en cuantitativos. Los instrumentos empleados suelen ser dispositivos detectores, no medidores. Como la cantidad de radiactividad que interviene es a menudo pequeña, la sensibi- lidad de los instrumentos deberá ser alta.
El requisito de transportabilidad de los detectores de contami- nación depende de los usos previstos. Si el instrumento está destinado a vigilancia general de superficies del laboratorio, es recomendable emplear un instrumento portátil. En cambio, si el instrumento es para una aplicación específica y el elemento a supervisar se puede llevar hasta el instrumento, la transportabi- lidad no es necesaria. Los monitores de ropa, manos y calzado no son portátiles en general.
Los instrumentos y monitores contadores suelen incorporar lecturas en medidores y salidas aurales o conectores para auricu- lares. En la Tabla 48.14 se identifican los instrumentos que pueden emplearse para la detección de contaminación radiactiva.