domingo, 31 de marzo de 2013

Elección del muestreador de aire y estrategia de muestreo (II)

Además de los efectos claramente demostrados de los aler- genos particulados, la investigación epidemiológica indica que puede haber algunos factores no alergénicos asociados a hongos, que afectan al aparato respiratorio. Las micotoxinas producidas por especies individuales de mohos podrían desempeñar un papel importante, pero también es posible que intervengan factores más generales. En el futuro, el enfoque global para investigar la carga micótica en el aire interior probablemente será: a) valorar qué especies alergénicas y tóxicas están presentes mediante el muestreo de hongos viables, y b) obtener una medida de la cantidad total de material micótico al que las personas están expuestas en un medio ambiente de trabajo. Como se comentó anteriormente, para obtener esta última información podrían realizarse recuentos totales durante un día de trabajo. En cualquier caso, en el futuro próximo podrían adoptarse de forma más general métodos recientes desarrollados para el análisis del 1,3--glucano o ergosterol (Miller 1993). Ambas sustancias son componentes estructurales de los hongos, por lo que proporcionan una medida de la cantidad de material micótico (es decir, su biomasa). Se ha descrito una relación entre los niveles de 1,3--glucano en el aire interior y los síntomas del síndrome del edificio enfermo (Miller 1993).

sábado, 30 de marzo de 2013

Elección del muestreador de aire y estrategia de muestreo (I)

El muestreador que se vaya a utilizar depende en gran medida de la experiencia del investigador, pero la elección es importante por motivos cuantitativos y cualitativos. Por ejemplo, las placas agar de los muestreadores por impacto de una fase se “sobrecargan” con esporas con mucha mayor facilidad durante el muestreo que las placas de un muestreador de seis fases, dando lugar a un creci- miento excesivo de las placas incubadas y a graves errores cuantitativos y cualitativos en la valoración de la población de transmisión aérea. La forma en que funcionan los diferentes muestreadores, sus tiempos de muestreo y la eficacia con la que eliminan tamaños diferentes de partículas del aire ambiente, las extraen del flujo de aire y las recogen en una superficie o en un líquido, difieren considerablemente. Debido a estas diferencias, no es posible realizar una comparación válida entre los datos obtenidos utilizando un tipo de muestreador en una investigación con los obtenidos con otro tipo de muestreador en una investigación diferente.
La estrategia de muestreo y la elección del muestreador son muy importantes. No puede recomendarse ninguna estrategia de muestreo general; cada caso requiere su propio enfoque
(Wanner y cols. 1993). Un problema importante es que la distribución de microorganismos en el aire interior no es uniforme, ni en el espacio ni en el tiempo. Dependen profundamente del grado de actividad en una habitación, en particular, del trabajo de limpieza o construcción que levanta el polvo asentado. En consecuencia, existen importantes fluctuaciones en el número de microorganismos en intervalos de tiempo relativamente cortos. Además de los muestreadores de filtro y de los impactores líquidos, que se utilizan durante varias horas, la mayoría de los muestreadores de aire se emplean para obtener una muestra “rápida” en sólo unos minutos. Por consiguiente, deberán tomarse muestras en todas las condiciones de ocupa- ción y uso, incluido el muestreo con los sistemas CVAA encendidos y apagados. Aunque un muestreo extenso puede revelar el rango de concentraciones de esporas viables encontrado en un medio ambiente de interior, no es posible valorar de forma satis- factoria la exposición de las personas a microorganismos en el medio ambiente. Ni siquiera las muestras tomadas durante un día de trabajo con un muestreador de filtro personal proporcionan un cuadro adecuado, sino sólo un valor promedio, pero no revelan los picos de exposición.

viernes, 29 de marzo de 2013

Muestreadores de aire (II)

Otro enfoque para el muestreo es recoger microorganismos en un filtro de membrana colocado en una carcasa de filtro conectada a una bomba recargable de bajo volumen. El disposi- tivo completo puede sujetarse a un cinturón o arnés para recoger una muestra personal durante un día normal de trabajo. Después del muestreo, pueden extenderse pequeñas porciones de lavados del filtro y de diluciones de los lavados en diversos medios agar, incubarse y hacer recuentos de microorganismos viables. Una alternativa al muestreador de filtro es el impactor líquido, en el que las partículas en suspensión en el aire (el cual se hace pasar a través de chorros capilares), impactan y se acumulan en el líquido. A continuación, se tratan porciones del líquido recogido y de las diluciones preparadas a partir de él de la misma forma que en el caso de los muestreadores de filtro.
Una deficiencia importante de estos métodos de muestreo “viable” es que sólo valoran organismos realmente cultivables, y éstos pueden representar sólo un 1 o 2 % de las esporas totales presentes en el aire. Por lo demás, pueden realizarse recuentos totales (viables más no viables) utilizando muestreadores por impacto en los que las partículas se recogen en las superficies adherentes de varillas en rotación (muestreador por impacto de brazo rotatorio) o en la tapa de plástico o el porta de vidrio microscópico de diferentes modelos de muestreador por impacto de tipo hendidura. Los recuentos se realizan al microscopio, pero de esta forma sólo puede identificarse un número relativa- mente bajo de hongos, es decir, los que tienen esporas bien defi- nidas. Se ha mencionado el muestreador de filtración en relación con la valoración de microorganismos viables, pero éste también es un medio de obtener un recuento total. Una parte de los mismos lavados que se colocan en placas en medio agar puede teñirse y, así, se pueden contar los microorganismos al microscopio. También pueden realizarse recuentos totales de la misma forma a partir del líquido recogido en impactores líquidos.

jueves, 28 de marzo de 2013

Muestreadores de aire (I)

Los métodos de muestreo que permiten, bien de forma directa o bien de forma indirecta, el cultivo de bacterias y hongos de trans- misión aérea viables en agar gel nutritivo proporcionan la mejor oportunidad de identificar las especies, motivo por el cual se utilizan con gran frecuencia. El medio agar se incuba hasta que se desarrollan colonias a partir de las partículas biológicas atra- padas y se recuentan e identifican, o se subcultivan en otro medio para un nuevo examen. Los medios agar necesarios para bacte- rias son diferentes de los necesarios para hongos, y algunas bacte- rias, como Legionella pneumophila, sólo pueden aislarse en medios selectivos especiales. Para los hongos, se recomienda el uso de dos medios: un medio de objetivo general y un medio más selectivo para el aislamiento de hongos xerófilos. La identificación se basa en las características macroscópicas de las colonias y en sus carac- terísticas microscópicas o bioquímicas, y requiere unos conoci- mientos y una experiencia considerables.
Se ha revisado adecuadamente el rango de métodos de mues- treo disponibles (p. ej., Flannigan 1992; Wanner y cols. 1993), y en este estudio sólo se mencionan los sistemas más utilizados. Es posible realizar una valoración provisional recogiendo de forma pasiva los microorganismos que gravitan fuera del aire en placas de Petri abiertas que contienen medio agar. Los resul- tados obtenidos utilizando estas placas de asentamiento no son volumétricos, están influidos intensamente por la turbulencia atmosférica y favorecen la recogida de esporas grandes (pesadas)
o grupos de esporas o células. Por consiguiente, es preferible utilizar un muestreador de aire volumétrico. Un tipo muy utili- zado es el muestreador por impacto, en el que las partículas de transmisión aérea impactan sobre una superficie de agar. Se hace pasar aire a través de una hendidura sobre una placa agar en rotación (muestreadores por impacto de tipo hendidura) o a través de un disco perforado sobre la placa agar (muestreador por impacto de tipo criba). Aunque a menudo se utiliza el mues- treador de criba de una fase, algunos investigadores prefieren el muestreador Andersen de seis fases. A medida que el aire pasa en cascada a través de agujeros cada vez más pequeños en sus seis secciones apiladas de aluminio, las partículas se clasifican en diferentes placas agar de acuerdo con su tamaño aerodinámico. Por tanto, este muestreador revela el tamaño de las partículas a partir de las cuales se desarrollarán colonias cuando se incuben posteriormente las placas agar, e indica el lugar del sistema respiratorio en el que es más probable que se depositen los

diferentes organismos. Un muestreador popular que funciona por un principio diferente es el muestreador centrífugo Reuter. La aceleración centrífuga del aire a través de un ventilador produce el impacto de las partículas a alta velocidad en un medio agar colocado en una tira de plástico que recubre el cilindro de muestreo.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Métodos para evaluar la calidad del aire interior Muestreo de microorganismos en el aire

Al investigar la flora microbiana del aire en un edificio, por ejemplo, para intentar establecer la causa de problemas de salud entre sus ocupantes, es necesario obtener datos objetivos detallados y fiables. Dado que la idea más extendida considera que el estado microbiológico del aire interior debe reflejar el estado en el aire atmosférico (ACGIH 1989), deben identificarse de forma exacta los organismos y compararse con los existentes en el aire atmosférico en ese momento.

martes, 26 de marzo de 2013

Prácticas de trabajo en ambientes calurosos

El NIOSH (1986) proporciona una descripción detallada de las prácticas de trabajo en ambientes calurosos, incluidas las prác- ticas de medicina preventiva. En ISO CD 12894 (1993) se recomienda la vigilancia médica de las personas expuestas a ambientes calurosos o fríos. Debe siempre recordarse que un derecho humano básico, contemplado en la Declaración de Helsinki, es que, siempre que sea posible, las personas pueden retirarse de unas condiciones ambientales extremas sin necesidad de explica- ción. Cuando dicha exposición tiene lugar, los riesgos pueden reducirse considerablemente con unas prácticas de trabajo adecuadas.
Un principio razonable en la ergonomía ambiental y la higiene industrial es que los factores de estrés ambiental deben siempre intentar reducirse en su fuente. El NIOSH (1986) clasi- fica los métodos de control en cinco tipos (véase la Tabla 42.7).
Se han realizado numerosas investigaciones militares sobre las llamadas prendas protectoras NBC (nucleares, biológicas y químicas). En ambientes calurosos, los trabajadores no se pueden quitar la ropa y las prácticas de trabajo son muy importantes. Un problema similar ocurre con los trabajadores de las centrales nucleares. Los métodos de enfriamiento rápido de los trabaja- dores para que puedan volver al trabajo consisten en humedecer la superficie exterior de las prendas de vestir con agua y la aplica- ción de un chorro de aire frío sobre dicha superficie. Otras técnicas consisten en utilizar dispositivos activos de refrigeración y métodos para refrigerar algunas partes del cuerpo. En la actua- lidad se está empezando a utilizar la tecnología de las prendas militares en contextos industriales, pero aún así unas prácticas adecuadas de trabajo pueden reducir considerablemente el riesgo.

lunes, 25 de marzo de 2013

Indice de Oxford

Lind (1957) propuso un índice sencillo y directo de la exposición al calor limitada por el almacenamiento y basada en una suma ponderada de la temperatura de bulbo húmedo aspirado (Twb) y
la temperatura de bulbo seco (Tdb ):
WD = 0,85 Twb + 0,15 Tdb
Los tiempos de exposición permisible establecidos para los equipos de rescate de las minas se basaron en este índice. Aunque tiene muchas aplicaciones, no es adecuado cuando existe una importante radiación térmica.