martes, 11 de enero de 2011

Sistemas de transporte en edificios

Los sistemas de transporte deben tenerse en cuenta en la fase de diseño e integrarse en el sistema de protección global del edificio. Los peligros asociados a dichos sistemas deben contemplarse en cualquier planificación o estudio contra incendios.
Los sistemas de transporte de los edificios, como los ascen- sores y escaleras mecánicas, hacen posible la vida en los edificios altos. Los huecos de los ascensores pueden contribuir a la propagación del humo y las llamas. Por otro lado, un ascensor es una herramienta necesaria en las operaciones de lucha contraincendios en los edificios altos.
Los sistemas de transporte pueden agravar los problemas de seguridad, ya que el hueco del ascensor actúa como una chimenea debido al tiro natural del humo caliente y los gases del incendio. Esto suele dar lugar a un ascenso del humo y de los productos de combustión desde los niveles inferiores del edificio
a los superiores.
Los edificios con muchos pisos presentan nuevos y diferentes problemas a los equipos de protección contra incendios, como el uso del ascensor en las emergencias. En caso de incendio resulta peligroso utilizar los ascensores por varias razones:
1. Los ocupantes pueden estar pulsando el botón de un ascensor en un descansillo a la espera de que llegue un ascensor que puede no responder en absoluto y perder así un tiempo valioso para huir.
2. Los ascensores no dan prioridad a ninguna llamada, y una de ellas puede ser la del piso del incendio.
3. Los ascensores no pueden ponerse en marcha hasta que no se han cerrado sus puertas, y el pánico puede producir aglomeraciones en el ascensor y bloquear las puertas, impidiendo su cierre.
4. La electricidad puede fallar en cualquier momento durante el incendio, dejando a las personas atrapadas en el ascensor

lunes, 10 de enero de 2011

Comportamiento humano en caso de incendio (II)

La actividad previa a la declaración del incendio es un factor importante. Cuando una persona está realizando una actividad habitual, como comer en un restaurante, su comporta- miento posterior estará considerablemente condicionado por ella.
La percepción de una señal puede depender de la actividad previa al incendio. Existen diferencias entre el hombre y la mujer, siendo la mujer más receptiva a ruidos y olores, aunque en pequeña medida. También existen diferencias de papel en las respuestas iniciales a la señal. En incendios en el hogar, si la mujer percibe la señal y la investiga, el hombre al ser informado posiblemente irá a “echar un vistazo” y postergará otras acciones. En locales de mayor tamaño, la señal puede ser un aviso de alarma. Se ha observado que, cuando la información llega de otras personas, no propicia la adopción de un compor- tamiento efectivo.
Las personas pueden percatarse o no de que se ha producido un incendio. Su comportamiento dependerá de que consigan definir su situación correctamente.

Una vez detectado el incendio, se inicia la fase de “preparación”. Las características de los ocupantes pueden influir mucho en la forma en que se desarrolla esta fase. La fase de “preparación” incluye, por orden cronológico, los siguientes pasos:
“instruir”, “explorar” y “abandonar el lugar”.
La fase “actuar”, que es la fase final, depende del papel, el tipo de ocupación, el comportamiento y la experiencia anterior de la persona y puede dar lugar a una evacuación precoz o a una extinción efectiva.

domingo, 9 de enero de 2011

Comportamiento humano en caso de incendio (I)

La forma en que una persona reacciona en caso de incendio depende del papel que asume, de la experiencia anterior, de la educación, la personalidad, la percepción de amenaza de la situa- ción, las características físicas, las vías de escape disponibles y la actuación de las demás personas que comparten con ella esa experiencia. Entrevistas y estudios realizados a lo largo de
30 años han confirmado que los episodios de comportamiento desadaptado o de pánico se producen raras veces y en condiciones específicas. El comportamiento en caso de incendio suele estar determinado por el análisis de la información, que genera acciones de cooperación y altruistas.
El comportamiento humano pasa por varias fases, y hay varias alternativas para pasar de una a otra. De forma resumida, un incendio presenta tres fases generales:
1. La persona percibe las señales iniciales y las investiga o malinterpreta.
2. Una vez que el incendio ya es visible, la persona intenta obtener más información, ponerse en contacto con otras personas o abandonar el lugar.
3. Después, la persona intenta luchar contra el incendio, inte- raccionar con otros o escapar.

sábado, 8 de enero de 2011

Efectos estocásticos: Cáncer

• Cáncer. El efecto de la irradiación sobre el riesgo de desarrollar cáncer se ha estudiado en los pacientes de radioterapia y en los supervivientes de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. El UNSCEAR (1988, 1994) resume periódicamente los resultados de estos estudios epidemiológicos. La duración típica del período de latencia es de 5 a 15 años a partir de la fecha de exposición, en función del órgano y del tejido expuesto. En la Tabla 39.28 se indican los cánceres para los que se ha confirmado una asociación con radiación ionizante. Se ha demos trado una presencia excesiva de cáncer entre los supervivientes de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, con exposiciones superiores a 0,2 Sv.
• Tumores benignos seleccionados. Adenomas tiroideos benignos.

viernes, 7 de enero de 2011

Efectos estocásticos: Mutación

Son de tipo probabilístico (es decir, su frecuencia aumenta con la dosis recibida), pero su gravedad es independiente de la dosis. Los principales efectos estocásticos son los siguientes:

• Mutación. Se ha observado en experimentos con animales, pero ha sido difícil de documentar en seres humanos.

jueves, 6 de enero de 2011

Efectos deterministas (II)

En acontecimientos límite, murieron nueve de los 60 trabajadores expuestos en centros de procesamiento de combustible nuclear o en reactores de investigación (Rodrigues 1987). Los fallecidos recibieron de 3 a 45 Gy, en tanto que los supervivientes recibieron de 0,1 a 7 Gy. Entre los supervivientes se observaron los efectos siguientes: síndrome de radiación agudo (efectos gastrointestinales y hematológicos), cataratas bilaterales y necrosis de miembros con amputación.
En Chernóbil, el personal de la central, así como el personal de emergencia que no llevaba equipos de protección especiales, sufrió una alta exposición a radiación beta y gamma en las primeras horas o días después del accidente. Hubo que hospita- lizar a 500 personas; 237 que recibieron irradiación total presen- taron síndrome de radiación agudo y 28 murieron a pesar del tratamiento (Tabla 39.27) (UNSCEAR 1988). Otras recibieron irradiación parcial de miembros, que en algunos casos afectó a más del 50 % de la superficie del cuerpo: muchos años después, siguen padeciendo trastornos dérmicos múltiples (Peter, Braun- Falco y Birioukov 1994).


¿Qué quiere decir dosis? - Dosis colectiva

La dosis colectiva refleja la exposición de un grupo o una población y no de un individuo, y resulta útil para evaluar las consecuencias de la exposición a radiación ionizante a escala de población o de grupo. Se calcula sumando las dosis individuales recibidas, o bien multiplicando la dosis individual media por el número de individuos expuestos o de la población afectada. La dosis colectiva se mide en man-Sieverts (man Sv).