jueves, 8 de diciembre de 2011

SALUD EN EL TRABAJO Y • MEDIDAS DE SEGURIDAD EN AREAS AGRARIAS CONTAMINADAS POR RADIONUCLIDOS: LA EXPERIENCIA DE CHERNOBIL (I)

En general, la contaminación masiva de tierras agrícolas por radionúclidos se produce por accidentes graves en empresas pertenecientes a la industria nuclear o en centrales nucleares. Accidentes de este tipo se produjeron en Windscale (Inglaterra) y al sur de los Urales (Rusia). El accidente más grave tuvo lugar en abril de 1986, en la central nuclear de Chernóbil: provocó una intensa contaminación del suelo en varios miles de kilómetros cuadrados.
Los principales factores que influyen en los efectos de un accidente radiológico en zonas agrarias son los siguientes:
• el hecho de que la radiación se deba a una sola exposición o a una exposición prolongada;
• la cantidad total de sustancias radiactivas que se han incorporado al medio ambiente;
• el ratio o proporción de radionúclidos en la precipitación o lluvia radiactiva caida a distancia;
• la distancia entre la fuente de radiación y las tierras y asentamientos agrarios;
• las características hidrogeológicas y edafológicas de las tierras agrícolas, y los fines a que se destinan;
• las características laborales de la población rural; dieta, sumi- nistro de agua,
• el tiempo transcurrido desde el accidente radiológico.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Necesidades de investigación y tendencias futuras

En la actualidad, la investigación sobre seguridad se centra en mejorar el diseño de los reactores de energía nuclear; más concre- tamente en reducir el riesgo y los efectos de una posible fusión del núcleo.
La experiencia adquirida en accidentes anteriores debe permitir mejorar el tratamiento terapéutico de las víctimas de una irradiación grave. Se está investigando el uso de factores de crecimiento de las células de la médula ósea (factores de crecimiento hematopoyético) para el tratamiento de la aplasia medular inducida por la radiación (insuficiencia en el desarrollo) (Thierry y cols. 1995).
Aún no están claros los efectos que provocan unas dosis bajas de radiación ionizante ni los efectos según la frecuencia de las dosis; dichos efectos deben comprenderse, tanto desde un punto de vista estrictamente científico, como con vistas a establecer dosis límite para la población en general y para los trabajadores. Es necesario desarrollar más la investigación biológica para dilu- cidar los mecanismos carcinogénicos que tienen lugar. Los resul- tados de estudios epidemiológicos a gran escala, especialmente los que se están realizando sobre trabajadores de centrales nucleares, deben contribuir a mejorar la exactitud de las estima- ciones de riesgo de cáncer en poblaciones expuestas a dosis bajas o cuantías bajas de dosis. Los estudios sobre poblaciones expuestas a radiación ionizante a causa de accidentes nos ayudarán a comprender mejor los efectos de dosis mayores, con frecuencia administradas en bajas cuantías de dosis.
La infraestructura necesaria (organización, equipo y material) para una recopilación de los datos a su debido tiempo, que es esencial para la evaluación de los efectos de los accidentes de radiación sobre la salud, debe estar implantada desde mucho antes del accidente.
Por último, es preciso realizar una amplia investigación para determinar con exactitud los efectos psicológicos y sociales de los accidentes de radiación (por ejemplo, la naturaleza, frecuencia y factores de riesgo de las reacciones psicológicas postraumáticas, patológicas o no). Esta investigación es esencial para mejorar la gestión de la población expuesta, tanto por el motivos profesio- nales como por otras razones.

martes, 6 de diciembre de 2011

Principios de protección de la población en general contra la exposición radiactiva

En casos de posible exposición de la población en general, puede ser necesario aplicar medidas de protección diseñadas para impedir o limitar la exposición a la radiación ionizante, algo especialmente importante para evitar los efectos deterministas. Las primeras medidas que deben aplicarse en caso de emergencia son la evacuación, el refugio y la administración de la cantidad adecuada de iodo. Debe distribuirse entre la población expuesta una cantidad adecuada de iodo estable, al objeto de saturar la tiroides e inhibir la absorción de iodo radiactivo. Ahora bien, para que sea eficaz, el bloqueo de la tiroides debe producirse antes o inmediatamente después del comienzo de la exposición. Por último, puede ser necesaria el reasentamiento temporal o permanente, la descontaminación y el control de la agricultura y de los alimentos.
Cada una de estas medidas de reacción tiene su propio “nivel de acción” (Tabla 39.31), que no debe confundirse con las dosis límite de CIPR para los trabajadores y para la pobla- ción en general, desarrolladas para garantizar una adecuada protección en casos de exposición no accidental (CIPR 1991).

jueves, 11 de agosto de 2011

Biodinámica

Como todas las estructuras mecánicas, el cuerpo humano tiene frecuencias de resonancia a las que presenta una respuesta mecá- nica máxima. La explicación de las respuestas humanas a las vibraciones no puede basarse exclusivamente en una sola frecuencia de resonancia. Hay muchas resonancias en el cuerpo, y las frecuencias de resonancia varían de unas personas a otras y en función de la postura. Para describir el modo en que la vibración produce movimiento en el cuerpo suelen utilizarse dos respuestas mecánicas: transmisibilidad e impedancia.

miércoles, 10 de agosto de 2011

VIBRACIONES DE CUERPO COMPLETO

Exposición profesional
Las exposiciones profesionales a las vibraciones de cuerpo completo se dan, principalmente, en el transporte, pero también en algunos procesos industriales. El transporte terrestre, marítimo y aéreo puede producir vibraciones que pueden causar malestar, interferir con las actividades u ocasionar lesiones. En la Tabla 50.1 se ofrece una relación de algunos ambientes que pueden entrañar gran probabilidad de riesgo para la salud.
La exposición más común a vibraciones y choques fuertes suele darse en vehículos todo terreno, incluyendo maquinaria de movimiento de tierras, camiones industriales y tractores agrícolas.

martes, 9 de agosto de 2011

Duración

La respuesta humanas a las vibraciones depende de la duración total de la exposición a las vibraciones. Si las características de la vibración no varían en el tiempo, el valor eficaz de la vibración proporciona una medida adecuada de su magnitud promedio. En tal caso un cronómetro puede ser suficiente para evaluar la dura- ción de la exposición. La intensidad de la magnitud promedio y la duración total pueden evaluarse según las normas expuestas en los siguientes artículos.
Si varían las características de la vibración, la vibración promedio medida dependerá del período durante el que se mida. Además, se cree que la aceleración eficaz infravalora la intensidad de los movimientos que contienen choques o son marcadamente intermitentes.
Muchas exposiciones profesionales son intermitentes, tienen una magnitud variable en cada momento o contienen choques esporádicos. La intensidad de tales movimientos complejos pueden acumularse de manera que dé un peso apropiado a, por ejemplo, períodos cortos de vibración de alta magnitud y períodos largos de vibración de baja magnitud. Para el cálculo de las dosis se utilizan diferentes métodos (véase “Vibraciones de cuerpo completo”; “Vibraciones transmitidas a las manos”, y “Mareo inducido por el movimiento” en este capítulo).


lunes, 8 de agosto de 2011

El principio de precaución o de evitación prudente

Aunque no existe ninguna diferencia real entre estos dos términos, en los debates sobre los campos eléctricos y magnéticos se suele utilizar el de la evitación prudente. Según se ha señalado, puede definirse ésta como la evitación futura, con bajo coste, de la exposición innecesaria mientras exista incertidumbre científica sobre los efectos para la salud. Se ha adoptado en Suecia, pero no en otros países.
En Suecia, cinco organismos gubernamentales (el Instituto de Protección contra la Radiación, la Junta Nacional de Seguridad de la Electricidad, la Junta Nacional de Salud y Bienestar, la Junta Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo y la Junta Nacional de la Vivienda, Construcción y Planificación) han declarado conjuntamente que “el conocimiento total acumulado hasta ahora justifica la adopción de medidas para reducir la energía de los campos”. Siempre que el coste sea razonable, la política es proteger a las personas de la exposición de larga dura- ción a campos magnéticos de alta intensidad. Durante la instala- ción de nuevos equipos o de nuevas líneas de alta tensión que puedan provocar exposiciones a campos magnéticos intensos, han de elegirse soluciones que determinen exposiciones de menor intensidad, siempre que no impliquen costes elevados o grandes inconvenientes. Según el Instituto de Protección contra la Radiación, por lo general es posible adoptar medidas para reducir el campo magnético cuando los niveles de exposición exceden de los habituales en un factor superior a diez, siempre que tales reducciones puedan hacerse con un coste razonable. En las situaciones en que los niveles de exposición derivados de las instalaciones existentes no sobrepasan los niveles habituales en un factor de diez, debe evitarse realizar una costosa reforma. Ni que decir tiene que este concepto de prevención ha sido criti- cado por muchos expertos de diferentes países, por ejemplo, por expertos de la industria de suministro eléctrico.