martes, 7 de agosto de 2012

RADIACION ULTRAVIOLETA

Al igual que la luz, que es visible, la radiación ultravioleta (RUV) es una forma de radiación óptica de longitudes de onda más cortas y fotones (partículas de radiación) más energéticos que los de la luz visible. La mayoría de las fuentes de luz emiten también algo de RUV. La RUV está presente en la luz del sol y también es emitida por un gran número de fuentes ultravioleta utilizadas en la industria, la ciencia y la medicina. Los trabajadores pueden encontrarse con la RUV en una gran variedad de puestos de trabajo. En algunos casos, con niveles bajos de luz ambiente pueden verse fuentes muy intensas de ultravioleta próximo
(“luz negra”), pero normalmente la RUV es invisible y solo se detecta por el resplandor de materiales que producen fluores- cencia al ser iluminados con RUV.
Del mismo modo que la luz se divide en colores que pueden verse en un arco iris, la RUV se subdivide en componentes comúnmente denominados UVA, UVB y UVC. Las longitudes de onda de la luz y la RUV suelen expresarse en nanómetros (nm);
1 nm es la milmillonésima parte (10–9) del metro. La UVC (RUV de muy corta longitud de onda) de la luz solar es absorbida por la atmósfera y no llega a la superficie terrestre. La UVC solo se obtiene de fuentes artificiales, tales como lámparas germicidas, que emiten la mayor parte de su energía a una sola longitud de onda (254 nm) que es muy eficaz para matar bacterias y virus sobre una superficie o en el aire.
La UVB es la RUV biológicamente más perjudicial para la piel y los ojos, y aunque la mayor parte de esta energía (que es un componente de la luz solar) es absorbida por la atmósfera, produce quemaduras solares y otros efectos biológicos. La RUV de larga longitud de onda, la UVA, se encuentra normalmente en la mayoría de las lámparas y es también la RUV más intensa que llega a la Tierra. Aunque la UVA puede penetrar profunda- mente en el tejido, no es tan perjudicial biológicamente como la UVB, ya que la energía individual de los fotones es menor que en la UVB o la UVC.

lunes, 6 de agosto de 2012

Otros tejidos.

En comparación con los tejidos ya mencionados, la sensibilidad de otros tejidos del cuerpo a la radiación es en general bastante inferior (por ejemplo, Tabla 48.4); pero, como se verá a continuación, el embrión constituye una notable excepción. También conviene destacar que la radiosensibilidad de cualquier tejido aumenta cuando se encuentra en estado de crecimiento rápido (CIPR 1984).

domingo, 5 de agosto de 2012

Cristalino del ojo.

Las células del epitelio anterior del cristalino, que continúan dividiéndose toda la vida, son relativamente radiosensibles. El resultado es que una exposición rápida del cristalino a una dosis superior a 1 Sv puede generar en unos meses la formación de una opacidad polar posterior microscó- pica; y 2 a 3 Sv recibidos en una sola exposición breve (o la exposición a 5,5 a 14 Sv acumulada a lo largo de meses) pueden producir cataratas que dificulten la visión (CIPR 1984).

sábado, 4 de agosto de 2012

Aparato respiratorio.

. El pulmón no es muy radiosensible, pero la exposición rápida a una dosis de 6 a 10 Sv puede hacer que en la zona expuesta se desarrolle neumonía aguda en el plazo de uno a tres meses. Si se afecta un volumen grande de tejido pulmonar, el proceso puede originar insuficiencia respiratoria al cabo de unas semanas, o conducir a fibrosis pulmonar y cor pulmonale meses o años después (CIPR 1984; UNSCEAR 1988).

viernes, 3 de agosto de 2012

Gónadas.

. Los espermatozoides maduros pueden sobrevivir a dosis grandes (100 Sv), pero los espermatogonios son tan radio- sensibles que una dosis de sólo 0,15 Sv aplicada rápidamente a ambos testículos basta para causar oligospermia, y una dosis de 2 a 4 Sv puede provocar esterilidad permanente. También los oocitos son radiosensibles. Una dosis rápida de 1,5 a 2,0 Sv aplicada a ambos ovarios origina esterilidad temporal, y una dosis mayor, esterilidad permanente, en función de la edad de la mujer en el momento de la exposición (CIPR 1984).

jueves, 2 de agosto de 2012

Identificación de la fuente de ruido (V)

Aunque esta situación es la ideal, en raras ocasiones resulta posible interrumpir la fabricación para poder aislar una fuente de ruido. Para obviar esta limitación, suele ser eficaz utilizar medidas de control temporal con ciertas fuentes de ruido que permitan reducirlo en cierta medida a corto plazo para poder medir otra fuente. Entre los materiales que pueden proporcionar una reducción temporal cabe citar los cerramientos de contrachapado, las mantas acústicas, los silenciadores y las barreras. A menudo, la aplicación permanente de estos materiales crea problemas a largo plazo, como pueden ser la intensificación del calor, dificultades de acceso para el operario o de circulación del producto, o costosas caídas de presión asociadas a unos silencia- dores mal elegidos. Con todo, estos materiales pueden ser eficaces a corto plazo para aislar componentes individuales.
Otro método para aislar una máquina o componente concreto consiste en conectar y desconectar diferentes equipos o secciones de una línea de producción. Para realizar eficazmente este tipo de análisis de diagnóstico, el proceso debe poder funcionar con el equipo desconectado. Además, el proceso de fabricación no puede resultar afectado en modo alguno. En otro caso, la medición podría no ser representativa del nivel de ruido en condiciones normales. Finalmente, todos los datos válidos pueden clasificarse por la magnitud del valor total en dBA a fin de establecer las prioridades de control técnico del ruido de los equipos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Selección de las opciones apropiadas de control del ruido

Una vez identificada la causa o fuente del ruido y conocido cómo se radica a las áreas de trabajo, el paso siguiente consiste en elegir entre las opciones disponibles de control del ruido. El modelo estándar utilizado para el control de casi todos los riesgos para la salud consiste en examinar las diversas opciones de control apli- cadas en la fuente, en la vía de transmisión y en el receptor. En algunas situaciones, bastará con controlar uno de estos elementos. Sin embargo, en otras circunstancias puede ser necesario tratar más de un elemento para obtener un ambiente de ruido aceptable.
El primer paso del proceso de control del ruido debe ser intentar alguna forma de tratamiento la fuente. En efecto, la modificación de la fuente aborda la causa originaria de un problema de ruido, mientras que el control de la vía de transmi- sión del sonido con barreras y cerramientos sólo trata los síntomas del ruido. Cuando existen varias fuentes de ruido en una máquina y el objetivo es el tratamiento en la fuente, será necesario estudiar todos los mecanismos generadores de ruido componente por componente.
En el caso del exceso de ruido generado por impactos mecá- nicos, entre las opciones de control a investigar cabría citar la adopción de métodos para reducir la fuerza impulsora, reducir la distancia entre componentes, equilibrar los equipos giratorios
e instalar aisladores de vibraciones. Por lo que se refiere al ruido producido por la circulación de aire o líquidos a gran velocidad, la principal modificación consiste en reducir la velocidad del medio, suponiendo que esta opción sea factible. A veces, esa reducción se consigue aumentando la sección transversal de la tubería en cuestión. Es preciso eliminar toda obstrucción de la tubería para conseguir un flujo aerodinámico, que a su vez redu- cirá las variaciones de presión y la turbulencia del medio trans- portado. Finalmente, con la instalación de un silenciador puede conseguirse una reducción significativa del ruido total. Deberá consultarse con el fabricante del silenciador para elegir el dispo- sitivo apropiado, en función de los parámetros de trabajo y de las restricciones establecidas por el comprador.