miércoles, 19 de septiembre de 2012

Fase 6

Con el fin de garantizar la plena participación de todos los empleados, se deberá:
1. Formar a todo el personal en las medidas de prevención que deben tomar en su trabajo diario y en el papel que tengan asignado en caso de incendio o explosión. Dicha formación incluirá el manejo de los equipos de protección contra incendios.
2. Garantizar el estricto cumplimiento de las medidas de prevención por parte de todo el personal afectado mediante revisiones periódicas.
3. Inspeccionar regularmente y asegurar un buen manteni- miento de todos los equipos y sistemas de protección contra incendios. Cualquier defecto observado deberá subsanarse lo antes posible.

martes, 18 de septiembre de 2012

Fase 5

Si por las dimensiones de la industria, los peligros asociados o una ubicación alejada se requiere la presencia continua de un cuerpo de bomberos, se deberá organizar, equipar y formar a personal con dedicación exclusiva y nombrar a un jefe de lucha contra incendios también con dedicación exclusiva.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Fase 4 Durante la construcción, se deberá

1. Comunicar al contratista y a sus empleados las políticas de gestión del riesgo de incendio, y asegurarse de que se cumplan.
2. Comprobar exhaustivamente todas las instalaciones y equipos de protección contra incendios antes de aceptar la obra.

domingo, 16 de septiembre de 2012

El incendio

El lunes 10 de mayo era un día normal de trabajo en la fábrica Kader. Aproximadamente a las 4.00 p.m., cuando iba a terminar el turno de día, se descubrió un pequeño incendio en el primer piso, cerca del extremo sur del edificio Uno. Esta zona se utili- zaba para empaquetar y almacenar los productos acabados, de modo que contenía una considerable carga de combustible (véase la Figura 39.14). Todos los edificios de la fábrica contenían una carga combustible compuesta de telas, plásticos y materiales de relleno, así como de otros materiales normales de trabajo.
Los guardias de seguridad cercanos al incendio trataron de extinguir las llamas sin éxito; a las 4.21 p.m. llamaron a la brigada de bomberos de la policía local. Las autoridades reci- bieron dos llamadas más, a las 4.30 p.m. y a las 4.31 p.m. A pesar de que la fábrica Kader se encuentra justo fuera del territorio jurisdiccional de Bangkok, respondieron a la llamada tanto los bomberos de Bangkok como los de la provincia de Nakhon Pathom.
Mientras los trabajadores y los guardias de seguridad trataban en vano de extinguir el fuego, el edificio empezó a llenarse de humo y de productos de combustión. Los supervivientes contaron que en el edificio Uno no llegó a sonar la alarma de incendio, pero que muchos trabajadores se alarmaron al ver humo en los pisos superiores. Parece ser que, a pesar del humo, los guardias de seguridad dijeron a algunos trabajadores que permanecieran en sus puestos de trabajo, ya que se trataba de un incendio menor que no tardarían en controlar.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La fábrica Kader (II)

La información sobre el número total de trabajadores presentes en la fábrica es contradictoria. La Federación de industrias tailandesas se comprometió a ayudar a 2.500 trabajadores que quedaron sin empleo a causa del incendio, pero no está claro cuántos se encontraban allí en un momento dado. En el momento del incendio, se notificó que había 1.146 trabajadores en el edificio Uno: 36 en el primer piso, 10 en el segundo, 500 en el tercero y 600 en el cuarto. En el edificio Dos había 405 trabajadores: 60 en el primer piso, 5 en el segundo, 300 en el tercero y 40 en el cuarto. No está claro cuántos trabajadores había en el edificio Tres, pues parte de él aún estaba en obras. La mayoría de los trabajadores de la fábrica eran mujeres.



viernes, 14 de septiembre de 2012

La fábrica Kader (I)

La fábrica Kader, que producía juguetes de trapo y muñecas de plástico fundamentalmente para su exportación a Estados Unidos y otros países desarrollados, estaba ubicada en la localidad de Sam Phran, en la provincia de Nakhon Pathom, prácticamente a medio camino entre Bangkok y la cercana ciudad de Kanchana- buri, donde se encontraba el vergonzoso puente ferroviario sobre el río Kwai de la segunda Guerra Mundial.
Todas las estructuras destruidas en el incendio eran propiedad de Kader, dueño y gestor de la fábrica. Kader tiene dos empresas hermanas que también operan en este lugar en virtud de un acuerdo de arrendamiento.
La sociedad Kader Industrial (Thailand) Co. Ltd. se registró por primera vez el 27 de enero de 1989, pero se suspendió el permiso a la empresa el 21 de noviembre del mismo año, tras un incendio acaecido el 16 de agosto de 1989, que destruyó la nueva fábrica. El incendio se atribuyó a la ignición de una tela de poliéster utilizada para la fabricación de muñecas en un hilador. Tras la reconstrucción de la fábrica, el Ministerio de Industria autorizó su reapertura el 4 de julio de 1990.
Entre la reapertura de la fábrica y el incendio de mayo de
1993, se produjeron numerosos incendios de menor impor- tancia. Uno de ellos, el acaecido en febrero de 1993, dañó consi- derablemente el edificio Tres, que aún se estaba reparando en el momento del incendio de mayo de 1993. El incendio de febrero se produjo por la noche, en una zona de almacenamiento, y afectó a materiales de poliéster y algodón. Varios días después, un inspector del trabajo visitó la instalación y emitió un informe en el que se indicaba la necesidad de introducir en la fábrica encargados de seguridad, equipos de seguridad y un plan de emergencia.
En los primeros informes del incendio de mayo de 1993 se señala que la fábrica Kader constaba de cuatro edificios: tres de ellos destruidos por el fuego. En cierto sentido, es cierto; sin embargo, esos tres edificios formaban en realidad una sola estructura en forma de letra E (véase la Figura 39.13), cuyas tres partes principales recibían el nombre de edificios Uno, Dos y Tres. Cerca, había un taller de un piso de altura y otra estructura de cuatro pisos denominada edificio Cuatro.
La construcción en forma de E era una estructura de cuatro alturas a base de bloques de hormigón sobre una estructura de acero. Había ventanas en torno al perímetro de cada piso, y el tejado era levemente inclinado, rematado en pico. Cada parte del edificio contaba con un ascensor de mercancías y dos esca- leras de 1,5 metros de ancho. Los ascensores de mercancías eran jaulas de barrotes.
Todos los edificios de la fábrica estaban equipados con sistemas de alarma contra incendios. Ninguno de ellos disponía de rociadores automáticos de agua, sino de extintores portátiles,
y había mangueras contra incendios instaladas en los muros exteriores y en los huecos de las escaleras de cada edificio. Ninguna parte de la estructura de acero del edificio estaba reves- tida contra incendios.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Cuestiones de economía mundial

En Tailandia, el incendio de Kader despertó un gran interés por las medidas nacionales de seguridad contra incendios y, en parti- cular, por los requisitos en materia de construcción y las políticas de aplicación. Chuan Leekpai, Primer Ministro de Tailandia, que se trasladó esa misma tarde al lugar del incendio, prometió que el Gobierno se ocuparía de los problemas de la seguridad contra incendios. Según el Wall Street Journal (1993), Leekpai pidió la adopción de medidas rigurosas contra quienes infrinjan las normas de seguridad y Sanan Kachornprasart, ministro de Industria, declaró que “las fábricas que no tengan sistemas de prevención de incendios recibirán la orden de instalarlos o serán cerradas”.
Seguidamente, el Wall Street Journal afirma que, en opinión de líderes sindicales, expertos en seguridad y funcionarios, aunque el incendio de Kader puede contribuir a hacer más estrictos los códigos de construcción y los reglamentos de seguridad, es de temer que aún esté lejos un progreso duradero, pues las empresas ignoran las normas y los gobiernos consideran más importante el crecimiento económico que la seguridad de los trabajadores.
Dado que la mayor parte de las acciones de Kader Industrial (Thailand) Co. Ltd. estaban en manos extranjeras, el incendio impulsó también el debate internacional sobre la responsabi- lidad de los inversores internacionales en la seguridad de los trabajadores de los países en que invierten. El 20 % de los accio- nistas de Kader son de Taiwan y el 79,96 % de Hong Kong. Sólo el 0,04 % de Kader es propiedad de tailandeses.
La mundialización de la economía significa que los productos se fabrican en un lugar y se utilizan en otros, a veces muy distantes. El deseo de competitividad en este nuevo mercado no debe llevarnos a poner en peligro las normas básicas de segu- ridad contra incendios industriales. Tenemos la obligación moral de ofrecer a los trabajadores un nivel adecuado de protección contra incendios, estén donde estén.