En la Figura 46.21 se ilustra una oficina típica con valores relativos de iluminancia (de un sistema de iluminación general de techo) sobre las superficies principales de la habitación, junto con recomendaciones de reflectancia. El ojo humano tiende a ser atraído a la parte más brillante de la escena visual. De ello se deduce que habitualmente se producen valores superiores de luminancia en las áreas de realización de tareas visuales. El ojo humano reconoce los detalles de una tarea visual distinguiendo entre las partes más claras y más oscuras de la misma. La variación en el brillo de una tarea visual se determina calculando el contraste de luminancias:
donde
Lt = luminancia de la tarea;
Lb = luminancia del fondo;
y ambas luminancias se miden en cd•m–2.
Las líneas verticales de esta ecuación significan que todos los valores de contraste de luminancias han de considerarse positivos.
Temas
- CALIDAD DEL AIRE INTERIOR
- CALOR Y FRIO
- CONTROL AMBIENTAL EN INTERIORES
- CONTROL DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL
- DESASTRES NATURALES Y TECNOLOGICOS
- ELECTRICIDAD
- HORAS DE TRABAJO
- ILUMINACION
- INCENDIOS
- POLITICA EN MATERIA DE MEDIO AMBIENTE
- PRESION BAROMETRICA AUMENTO
- PRESION BAROMETRICA REDUCCION
- PREVENCION DE ACCIDENTES
- RADIACIONES IONIZANTES
- RADIACIONES NO IONIZANTES
- RIESGOS BIOLOGICOS
- RUIDO
- VIBRACIONES
- VIOLENCIA
domingo, 7 de abril de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
Iluminación para tareas visuales (III)
El método luménico de diseño de la iluminación da lugar a una iluminancia media en el plano horizontal de trabajo y es posible utilizar un método de establecer valores de iluminancia media en los techos y paredes de un interior, que pueden convertirse en valores de luminancia media a partir de los detalles del valor de reflectancia media de las superficies de la habitación.
La ecuación que relaciona la luminancia y la iluminancia es la siguiente:
La ecuación que relaciona la luminancia y la iluminancia es la siguiente:
viernes, 5 de abril de 2013
La carga química
La contaminación que emana de un material determinado puede expresarse como la tasa de emisión de cada sustancia química. La carga total de contaminación química se calcula sumando todas las fuentes y se expresa en microgramos por segundo (g/s).
En realidad, es difícil calcular la carga de contaminación porque es común disponer de pocos datos sobre las tasas de emisión de muchos materiales habitualmente utilizados.
En realidad, es difícil calcular la carga de contaminación porque es común disponer de pocos datos sobre las tasas de emisión de muchos materiales habitualmente utilizados.
jueves, 4 de abril de 2013
Fuentes de contaminación
Como ya se ha dicho, uno de los puntos débiles de las normas de ventilación actuales es que sólo tienen en cuenta a los ocupantes como fuentes de contaminación, mientras que está reconocido que las futuras normas deberán tener en cuenta todas las fuentes de contaminación posibles. Aparte de los ocupantes y sus activi- dades, incluida la posibilidad de que fumen, existen otras fuentes que contribuyen significativamente a la contaminación del aire, como el mobiliario, las tapicerías y alfombras, los materiales de construcción, los productos utilizados en decoración, los productos de limpieza y el propio sistema de ventilación.
Lo que determina la carga de contaminación del aire en un espacio determinado es la combinación de todas estas fuentes de contaminación. Tal carga puede expresarse como contamina- ción química o como contaminación sensorial en unidades olf.
En este último tipo se incluye el efecto de varias sustancias químicas tal como las perciben los seres humanos.
Lo que determina la carga de contaminación del aire en un espacio determinado es la combinación de todas estas fuentes de contaminación. Tal carga puede expresarse como contamina- ción química o como contaminación sensorial en unidades olf.
En este último tipo se incluye el efecto de varias sustancias químicas tal como las perciben los seres humanos.
miércoles, 3 de abril de 2013
La unidad decipol (II)
Para determinar la velocidad de ventilación necesaria desde el punto de vista del confort, es esencial elegir la calidad del aire que se desea tener en el recinto. En la Tabla 45.7 se proponen tres categorías o niveles de calidad, que se obtienen a partir de las Figuras 45.6 y 45.7. Cada nivel se corresponde con un determinado porcentaje de personas insatisfechas. La elección de uno
u otro nivel dependerá, sobre todo, de la utilización del espacio y de cuestiones económicas.
Como ya se ha indicado, los datos son resultado de experimentos realizados con jurados, pero es importante tener en cuenta que algunas de las sustancias presentes en el aire que pueden ser peligrosas (compuestos cancerígenos, microorga- nismos y sustancias radiactivas, por ejemplo) no son reconocidas por los sentidos, y que los efectos sensoriales de otros contami- nantes no guardan relación cuantitativa con su toxicidad.
u otro nivel dependerá, sobre todo, de la utilización del espacio y de cuestiones económicas.
Como ya se ha indicado, los datos son resultado de experimentos realizados con jurados, pero es importante tener en cuenta que algunas de las sustancias presentes en el aire que pueden ser peligrosas (compuestos cancerígenos, microorga- nismos y sustancias radiactivas, por ejemplo) no son reconocidas por los sentidos, y que los efectos sensoriales de otros contami- nantes no guardan relación cuantitativa con su toxicidad.
martes, 2 de abril de 2013
La unidad decipol (I)
La concentración de contaminación en el aire depende de la fuente de contaminación y de su dilución a consecuencia de la ventilación. La contaminación percibida en el aire se define como la concentración de efluvios biológicos humanos que provocarían la misma incomodidad o insatisfacción que la concentración de aire contaminado que se está evaluando. Un decipol (del latín pollutio) es la contaminación provocada por una persona normal
(1 olf) cuando la velocidad de ventilación es de 10 litros de aire no contaminado por segundo, de modo que podemos decir que:
1 decipol = 0,1 olf/(litro/segundo)
En la Figura 45.7, obtenida a partir de los mismos datos que la figura anterior, se presenta la relación entre la calidad perci- bida del aire expresada en porcentaje de individuos insatisfechos
y en decipoles.
(1 olf) cuando la velocidad de ventilación es de 10 litros de aire no contaminado por segundo, de modo que podemos decir que:
1 decipol = 0,1 olf/(litro/segundo)
En la Figura 45.7, obtenida a partir de los mismos datos que la figura anterior, se presenta la relación entre la calidad perci- bida del aire expresada en porcentaje de individuos insatisfechos
y en decipoles.
lunes, 1 de abril de 2013
La unidad olf (II)
En la Figura 45.6 se representa una curva que define un olf. La curva muestra cómo se percibe la contaminación producida por una persona normal (1 olf) a diferentes velocidades de venti- lación, y permite calcular el porcentaje de individuos insatisfe- chos —en otras palabras, los que percibirán que la calidad del aire es inaceptable nada más entrar en la habitación—. La curva se basa en diferentes estudios europeos en los que 168 personas juzgaron la calidad del aire contaminado por más de un millar de personas, tanto hombres como mujeres, consideradas normales. Estudios parecidos realizados en Norteamérica y Japón presentan un alto grado de correlación con los datos europeos.
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