Lotens y Havenith (1991) introdujeron también modificaciones, basadas en los datos publicados en la literatura, del aislamiento y la resistencia al vapor para tener en cuenta la actividad física y el viento. El aislamiento se reduce cuando la persona está sentada o de pie y esta reducción es mayor cuando mayor es el aislamiento proporcionado por la ropa. En cualquier caso, la actividad física reduce el aislamiento más que la postura, dependiendo del vigor de los movimientos. Al caminar se mueven los dos brazos y las dos piernas y el aislamiento se reduce más que cuando se monta en bicicleta, actividad en la que sólo se mueven las piernas. También en este caso, la reducción es mayor cuanto más gruesas sean las prendas de vestir. Cuanto más ligera sea la prenda, mayor será la reducción del aislamiento provocada por el viento. Tal vez esté en relación con la permeabilidad al aire de los tejidos interiores, que suelen ser prendas menos apropiadas para climas fríos.
En la Figura 42.12 se muestran algunos efectos típicos del viento y el movimiento del cuerpo en la resistencia al vapor de la ropa para la lluvia. No existe consenso en la literatura sobre la magnitud de estos efectos. La importancia de esta cuestión se refleja en el hecho de que algunas normas, como la ISO 7730 (1994), exigen que se tenga en cuenta el aislamiento resultante cuando se aplican a personas activasoa personas expuestas a un movimiento importante del aire, un requisito ignorado con frecuencia.
Temas
- CALIDAD DEL AIRE INTERIOR
- CALOR Y FRIO
- CONTROL AMBIENTAL EN INTERIORES
- CONTROL DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL
- DESASTRES NATURALES Y TECNOLOGICOS
- ELECTRICIDAD
- HORAS DE TRABAJO
- ILUMINACION
- INCENDIOS
- POLITICA EN MATERIA DE MEDIO AMBIENTE
- PRESION BAROMETRICA AUMENTO
- PRESION BAROMETRICA REDUCCION
- PREVENCION DE ACCIDENTES
- RADIACIONES IONIZANTES
- RADIACIONES NO IONIZANTES
- RIESGOS BIOLOGICOS
- RUIDO
- VIBRACIONES
- VIOLENCIA
viernes, 11 de julio de 2014
jueves, 10 de julio de 2014
Estimaciones con modelos articulados
Existen modelos más sofisticados para calcular el aislamiento y la resistencia al vapor de agua que los métodos antes explicados. Tales modelos calculan el aislamiento local aplicando las leyes físicas a distintas partes del cuerpo y sumando para obtener el aislamiento intrínseco de todo el cuerpo humano. Para ello, la forma del cuerpo humano se aproxima a un conjunto de cilindros articulados (Figura 42.11). El modelo de McCullough, Jones y Tamura (1989) exige obtener datos sobre cada una de las capas que componen el conjunto de prendas, especificados por segmento del cuerpo. El modelo CLOMAN de Lotens y Have- nith (1991) exige la entrada de un menor número de valores. Estos modelos tienen una exactitud similar y mejor que la de cualquiera de los otros métodos mencionados, con la excepción de la determinación experimental. No obstante, son modelos más complejos de lo que sería deseable para que fueran ampliamente utilizados.
miércoles, 9 de julio de 2014
Resistencia relativa al vapor
La resistencia a la evaporación se utiliza con menos frecuencia que Icl, ya que se han realizado pocas mediciones de Ccl (o Pcl ). Woodcock (1962) evitó este problema definiendo el índice de permeabilidad al vapor de agua i m como el cociente entre Icl y R, relacionado con el mismo cociente para una única capa de aire (este último cociente es casi constante y se conoce como constante psicrométrica S, 0,0165 K/Pa, 2,34 Km3/g o
2,2 K/torr); i m = Icl/(R•S ). Los valores típicos de i m para prendas sin revestimientos, medidos en maniquíes, varían entre 0,3 y 0,4 (McCullough, Jones y Tamura 1989). Los valores de im para tejidos superpuestos y el aire adyacente pueden medirse con relativa facilidad utilizando un calentador húmedo, pero el valor depende en realidad del flujo de aire sobre el aparato y de la reflectancia de la cabina sobre la que se instala. Algunas veces se intenta extrapolar el cociente entre R e Icl en personas vestidas obtenido de la medición de tejidos a conjuntos de prendas de vestir (DIN 7943-2 1992). Es un proceso que plantea dificultades técnicas, entre otras cosas porque R es sólo proporcional al componente convectivo de Icl, de manera que tienen que realizarse cuidadosas correcciones para tener en cuenta la transferencia de calor radiante. Otra razón es que el aire atra- pado entre capas superpuestas de distintas prendas de vestir y un único traje puede ser diferente. De hecho, la difusión de vapor y la transferencia de calor se tratan mejor por separado.
2,2 K/torr); i m = Icl/(R•S ). Los valores típicos de i m para prendas sin revestimientos, medidos en maniquíes, varían entre 0,3 y 0,4 (McCullough, Jones y Tamura 1989). Los valores de im para tejidos superpuestos y el aire adyacente pueden medirse con relativa facilidad utilizando un calentador húmedo, pero el valor depende en realidad del flujo de aire sobre el aparato y de la reflectancia de la cabina sobre la que se instala. Algunas veces se intenta extrapolar el cociente entre R e Icl en personas vestidas obtenido de la medición de tejidos a conjuntos de prendas de vestir (DIN 7943-2 1992). Es un proceso que plantea dificultades técnicas, entre otras cosas porque R es sólo proporcional al componente convectivo de Icl, de manera que tienen que realizarse cuidadosas correcciones para tener en cuenta la transferencia de calor radiante. Otra razón es que el aire atra- pado entre capas superpuestas de distintas prendas de vestir y un único traje puede ser diferente. De hecho, la difusión de vapor y la transferencia de calor se tratan mejor por separado.
martes, 8 de julio de 2014
Estimación de la resistencia al vapor
La resistencia al vapor de un conjunto de prendas de vestir es la suma de la resistencia de la capas de aire y las capas de ropa. Normalmente, el número de capas varía según la parte del cuerpo y la mejor estimación es la media ponderada de las distintas partes del cuerpo, incluida la piel expuesta a la intemperie.
lunes, 7 de julio de 2014
Factor de la superficie cubierta por la ropa
Para calcular el aislamiento total tiene que estimarse fcl (véase el recuadro de la pág. 42.24). Una estimación experimental práctica consiste en medir la superficie cubierta por la ropa, introduciendo correcciones para tener en cuenta las prendas superpuestas, y dividir por la superficie cutánea total (DuBois y DuBois 1916). Otras estimaciones de distintos estudios demuestran que fcl aumenta linealmente con el aislamiento intrínseco.
miércoles, 2 de julio de 2014
Modificaciones del lugar de trabajo para reducir los delitos (I)
Las orientaciones dadas por la policía o por expertos en seguridad privada pueden sugerir cambios en los procedimientos de que lo hagan menos atractivo como objeto de intentos de robo. El Departamento de Justicia Penal de Virginia, en Estados Unidos, ha recurrido al modelo Prevención de delitos mediante el diseño medioambiental (CPTED), desarrollado por un consorcio de las escuelas de arquitectura del Estado, que propone: modificar la iluminación y la decoración interior y exterior, con especial aten- ción a las zonas de aparcamiento, huecos de escaleras y servicios; situar las zonas de venta y salas de espera de forma que sean visi- bles desde la calle; utilizar cajas de seguridad con buzón o cajas fuertes con sistema de apertura retardada para guardar el dinero; instalar sistemas de alarma, monitores de televisión y otros equipos de seguridad (Malcan 1993). El modelo CPTED se ha aplicado con éxito en establecimientos de productos de gran consumo, en bancos (sobre todo en cajeros automáticos en funcionamiento las 24 horas del día), en colegios y universidades, así como en el metropolitano de Washington, DC.
En la ciudad de Nueva York, donde los robos y asesinatos de taxistas son relativamente frecuentes en comparación con otras grandes ciudades, la Taxi and Limousine Commission elaboró un reglamento que obligaba a instalar una mampara transpa- rente antibalas entre el conductor y los pasajeros del asiento trasero, una plancha antibalas en el respaldo del asiento del conductor y una luz exterior de socorro que el conductor puede encender pero no es visible desde el interior del vehículo (NYC/TCL 1994). (Se ha disparado la cifra de lesiones en la cabeza y en el rostro de los pasajeros de los asientos traseros que, al no haberse abrochado el cinturón de seguridad, salían despe- didos hacia adelante cuando el taxi paraba bruscamente).
martes, 1 de julio de 2014
Evaluación de riesgos
Una inspección del lugar de trabajo, complementado por el análisis de incidentes previos o de información recogida en encuestas realizadas a los trabajadores permitirá que un experto evalúe los factores de riesgo de violencia y sugiera intervenciones preventivas oportunas. El análisis del estilo directivo y de supervi- sión imperante, así como de la organización del trabajo, revela si existen altos niveles de estrés laboral que puedan provocar violencia. El análisis de las interacciones con los clientes o pacientes pone de manifiesto características que pueden generar ansiedad, frustración o rabia innecesarias y provocar reacciones violentas.
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