En cualquier lugar de trabajo pueden darse casos de violencia. Ahora bien, hay ciertos tipos de trabajo y de circunstancias rela- cionadas con el trabajo que se asocian de forma especial al riesgo de generar o de ser objeto de violencia, como las que se citan a continuación.
Temas
- CALIDAD DEL AIRE INTERIOR
- CALOR Y FRIO
- CONTROL AMBIENTAL EN INTERIORES
- CONTROL DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL
- DESASTRES NATURALES Y TECNOLOGICOS
- ELECTRICIDAD
- HORAS DE TRABAJO
- ILUMINACION
- INCENDIOS
- POLITICA EN MATERIA DE MEDIO AMBIENTE
- PRESION BAROMETRICA AUMENTO
- PRESION BAROMETRICA REDUCCION
- PREVENCION DE ACCIDENTES
- RADIACIONES IONIZANTES
- RADIACIONES NO IONIZANTES
- RIESGOS BIOLOGICOS
- RUIDO
- VIBRACIONES
- VIOLENCIA
viernes, 26 de octubre de 2012
jueves, 25 de octubre de 2012
La violencia en la sociedad
La violencia social no sólo se infiltra en los lugares de trabajo, sino que es un factor de riesgo especialmente importante para trabajadores como los policías y los bomberos, así como para los empleados de Correos y otros trabajadores del sector público, para el personal de reparaciones y de prestación de servicios, para los trabajadores sociales y para otros cuyos puestos de trabajo les lleven a barrios en los que la violencia y los delitos tienen un carácter endémico. La posesión generalizada de armas de fuego y, en particular en el caso de los jóvenes, el grado de violencia que se muestra en el cine y la televisión, son factores importantes que determinan la frecuencia de los actos violentos, sobre todo en Estados Unidos.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Abuso de alcohol y drogas
El abuso de alcohol está estrechamente ligado a los comporta- mientos agresivos y violentos. Si bien la embriaguez por parte de agresores o víctimas, o de ambos, suele desembocar en violencia, no existe acuerdo en cuanto a si el alcohol es la causa de la violencia o sólo uno de los factores que la causan (Pernanen
1993). Fagan (1993) insistía en que, si bien el alcohol afecta a las funciones neurobiológicas, de percepción y cognoscitivas, el entorno inmediato en que tiene lugar el acto de beber es el que canaliza las respuestas desinhibidoras al alcohol. Un estudio reali- zado en el condado de Los Angeles confirmó esta aseveración, ya que reveló que los incidentes violentos se producían con mucha más frecuencia en ciertos bares, mientras que eran relativamente raros en otros en los que se bebía tanto como en los primeros. La conclusión del estudio era que los comportamientos violentos no dependen de la cantidad de alcohol consumida sino, más bien, del tipo de personas atraídas por un determinado bar y de las reglas no escritas que rigen en esos lugares (Scribner, MacKinnon
y Dwyer 1995).
Algo similar puede decirse del abuso de drogas ilegales. Salvo quizás en el caso del crack y las anfetaminas, el consumo de drogas suele asociarse con la sedación y el síndrome de absti- nencia antes que con comportamientos agresivos y violentos. La mayor parte de la violencia relacionada con las drogas ilegales no parece residir en las drogas, sino en los esfuerzos para obtenerlas o para conseguir el dinero necesario para adquirirlas, así como en el tráfico ilegal de drogas.
1993). Fagan (1993) insistía en que, si bien el alcohol afecta a las funciones neurobiológicas, de percepción y cognoscitivas, el entorno inmediato en que tiene lugar el acto de beber es el que canaliza las respuestas desinhibidoras al alcohol. Un estudio reali- zado en el condado de Los Angeles confirmó esta aseveración, ya que reveló que los incidentes violentos se producían con mucha más frecuencia en ciertos bares, mientras que eran relativamente raros en otros en los que se bebía tanto como en los primeros. La conclusión del estudio era que los comportamientos violentos no dependen de la cantidad de alcohol consumida sino, más bien, del tipo de personas atraídas por un determinado bar y de las reglas no escritas que rigen en esos lugares (Scribner, MacKinnon
y Dwyer 1995).
Algo similar puede decirse del abuso de drogas ilegales. Salvo quizás en el caso del crack y las anfetaminas, el consumo de drogas suele asociarse con la sedación y el síndrome de absti- nencia antes que con comportamientos agresivos y violentos. La mayor parte de la violencia relacionada con las drogas ilegales no parece residir en las drogas, sino en los esfuerzos para obtenerlas o para conseguir el dinero necesario para adquirirlas, así como en el tráfico ilegal de drogas.
martes, 23 de octubre de 2012
Enfermedad mental
Ni la gran mayoría de las personas violentas son enfermos mentales, ni la gran mayoría de los enfermos mentales son violentos (American Psychiatric Association 1994). Sin embargo, las personas con trastornos mentales son a veces asustadizas, irri- tables, recelosas, nerviosas, airadas o varias cosas a la vez
(Bullard 1994). De ello se deriva un comportamiento que entraña cierto riesgo de violencia para los médicos, enfermeros y trabaja- dores que se ocupan de atenderlos en ambulancias, departa- mentos de urgencias y establecimientos psiquiátricos, tanto hospitalarios como ambulatorios.
Ciertos tipos de enfermedad mental están relacionados con una mayor propensión a la violencia. Los individuos con personalidades psicopáticas suelen tener un bajo umbral de rabia y frustración, lo que suele desencadenar comportamientos violentos (Marks 1992), mientras que los enfermos de paranoia son recelosos y propensos a las agresiones contra las personas u organizaciones a quienes culpan cuando las cosas no les van como desean. Sin embargo, hay personas con otras formas de enfermedad mental que muestran comportamientos violentos. Además, algunos enfermos mentales son propensos a sufrir episodios de demencia aguda, en los que la violencia se vuelve contra sí mismos o contra quienes traten de contenerlos.
(Bullard 1994). De ello se deriva un comportamiento que entraña cierto riesgo de violencia para los médicos, enfermeros y trabaja- dores que se ocupan de atenderlos en ambulancias, departa- mentos de urgencias y establecimientos psiquiátricos, tanto hospitalarios como ambulatorios.
Ciertos tipos de enfermedad mental están relacionados con una mayor propensión a la violencia. Los individuos con personalidades psicopáticas suelen tener un bajo umbral de rabia y frustración, lo que suele desencadenar comportamientos violentos (Marks 1992), mientras que los enfermos de paranoia son recelosos y propensos a las agresiones contra las personas u organizaciones a quienes culpan cuando las cosas no les van como desean. Sin embargo, hay personas con otras formas de enfermedad mental que muestran comportamientos violentos. Además, algunos enfermos mentales son propensos a sufrir episodios de demencia aguda, en los que la violencia se vuelve contra sí mismos o contra quienes traten de contenerlos.
lunes, 22 de octubre de 2012
Prevención
Cuando sea posible se dará preferencia a la reducción de las vibraciones en la fuente. Para ello puede ser necesario reducir las ondulaciones del terreno o la velocidad de desplazamiento de los vehículos. Otros métodos para reducir la transmisión de vibra- ciones a los operarios exigen comprender las características del entorno de las vibraciones y la ruta de transmisión de las vibraciones al cuerpo. Por ejemplo, a menudo la magnitud de la vibración depende de la ubicación: en algunas zonas se experimentan magnitudes menores. En la Tabla 50.2 se ofrece una lista de algunas medidas preventivas que pueden tenerse en cuenta.
Se pueden diseñar los asientos de manera que atenúen las vibraciones. La mayoría de los asientos presentan resonancia a bajas frecuencias, lo que hace que se produzcan mayores magni- tudes de vibración vertical en el asiento que en el piso. A altas frecuencias suele producirse una atenuación de las vibraciones. En la práctica, las frecuencias de resonancia de los asientos habituales están en la región de los 4 Hz. La amplificación en resonancia viene determinada en parte por la amortiguación del asiento. Un aumento de la capacidad de amortiguación del relleno del asiento tiende a reducir la amplificación en reso- nancia pero aumenta la transmisibilidad a altas frecuencias. Hay grandes variaciones de transmisibilidad entre asientos, las cuales se traducen en considerables diferencias en cuanto a la vibración que experimentan las personas.
Una indicación numérica simple de la eficacia de aislamiento de un asiento para una aplicación específica, es la que propor(SEAT) (véase Griffin 1990). Un valor de SEAT superior al
100 % indica que, globalmente, las vibraciones en el asiento son peores que las vibraciones en el piso. Valores inferiores al 100 % indican que el asiento ha proporcionado algo de atenuación útil. Los asientos deberían diseñarse de manera que tuviesen el valor SEAT más bajo que sea compatible con otras limitaciones.
Los asientos con suspensión llevan un mecanismo de suspensión separado debajo del panel del asiento. Se utilizan en algunos vehículos todo terreno, así como en camiones y autocares, y sus frecuencias de resonancia son bajas (en tornoa2 Hz)y por lo tanto pueden atenuar las vibraciones a frecuencias supe- riores a unos 3 Hz. Los valores de transmisibilidad de estos asientos los determina normalmente el fabricante del asiento, pero sus eficacias de aislamiento varían según las condiciones de trabajo.
Se pueden diseñar los asientos de manera que atenúen las vibraciones. La mayoría de los asientos presentan resonancia a bajas frecuencias, lo que hace que se produzcan mayores magni- tudes de vibración vertical en el asiento que en el piso. A altas frecuencias suele producirse una atenuación de las vibraciones. En la práctica, las frecuencias de resonancia de los asientos habituales están en la región de los 4 Hz. La amplificación en resonancia viene determinada en parte por la amortiguación del asiento. Un aumento de la capacidad de amortiguación del relleno del asiento tiende a reducir la amplificación en reso- nancia pero aumenta la transmisibilidad a altas frecuencias. Hay grandes variaciones de transmisibilidad entre asientos, las cuales se traducen en considerables diferencias en cuanto a la vibración que experimentan las personas.
Una indicación numérica simple de la eficacia de aislamiento de un asiento para una aplicación específica, es la que propor(SEAT) (véase Griffin 1990). Un valor de SEAT superior al
100 % indica que, globalmente, las vibraciones en el asiento son peores que las vibraciones en el piso. Valores inferiores al 100 % indican que el asiento ha proporcionado algo de atenuación útil. Los asientos deberían diseñarse de manera que tuviesen el valor SEAT más bajo que sea compatible con otras limitaciones.
Los asientos con suspensión llevan un mecanismo de suspensión separado debajo del panel del asiento. Se utilizan en algunos vehículos todo terreno, así como en camiones y autocares, y sus frecuencias de resonancia son bajas (en tornoa2 Hz)y por lo tanto pueden atenuar las vibraciones a frecuencias supe- riores a unos 3 Hz. Los valores de transmisibilidad de estos asientos los determina normalmente el fabricante del asiento, pero sus eficacias de aislamiento varían según las condiciones de trabajo.
domingo, 21 de octubre de 2012
Medida y valoración de la exposición
Las vibraciones de cuerpo completo debe medirse en las inter- fases entre el cuerpo y la fuente de vibración. En el caso de personas sentadas esto implica la colocación de acelerómetros en la superficie del asiento, debajo de las tuberosidades isquiáticas de los sujetos. A veces las vibraciones se miden también en el respaldo del asiento (entre el respaldo y la espalda) así como en los pies y las manos (véase la Figura 50.3).
Los datos epidemiológicos por sí solos no son suficientes para definir cómo valorar las vibraciones de cuerpo completo de un modo que permita predecir los riesgos para la salud derivados de los diferentes tipos de exposición a las vibraciones. En estos momentos, la comprensión de las respuestas biodinámicas y de las respuestas subjetivas tomando en consideración los datos epidemiológicos, proporciona orientación al respecto. Actualmente, se supone que la forma en que los efectos para la salud derivados de los movimientos dependen de la frecuencia, dirección y duración del movimiento es igual o parecida a la del malestar por vibración. Ahora bien, se considera que lo importante es la exposición total, no la exposición promedio, y que por lo tanto es adecuado medir la dosis.
Además de valorar las vibraciones medidas de acuerdo con las normas actuales, es aconsejable informar de los espectros de frecuencia, las magnitudes de los diferentes ejes y otras características de la exposición, incluyendo las duraciones de la exposición diaria y la de toda la vida. También debería tenerse en
cuenta la presencia de otros factores ambientales adversos, en especial la postura sentada.
Los datos epidemiológicos por sí solos no son suficientes para definir cómo valorar las vibraciones de cuerpo completo de un modo que permita predecir los riesgos para la salud derivados de los diferentes tipos de exposición a las vibraciones. En estos momentos, la comprensión de las respuestas biodinámicas y de las respuestas subjetivas tomando en consideración los datos epidemiológicos, proporciona orientación al respecto. Actualmente, se supone que la forma en que los efectos para la salud derivados de los movimientos dependen de la frecuencia, dirección y duración del movimiento es igual o parecida a la del malestar por vibración. Ahora bien, se considera que lo importante es la exposición total, no la exposición promedio, y que por lo tanto es adecuado medir la dosis.
Además de valorar las vibraciones medidas de acuerdo con las normas actuales, es aconsejable informar de los espectros de frecuencia, las magnitudes de los diferentes ejes y otras características de la exposición, incluyendo las duraciones de la exposición diaria y la de toda la vida. También debería tenerse en
cuenta la presencia de otros factores ambientales adversos, en especial la postura sentada.
sábado, 20 de octubre de 2012
La Directiva sobre seguridad de las máquinas de la Comunidad Económica Europea
La Directiva sobre seguridad de las máquinas de la Comunidad Económica Europea establece que la máquina deberá diseñarse y construirse de manera que los riesgos resultantes de las vibraciones producidas por la misma se reduzcan al mínimo nivel posible, teniendo en cuenta el progreso tecnológico y los medios disponibles para reducir la vibración. La Directiva sobre seguridad de las máquinas (Consejo de las Comunidades Euro- peas 1989) recomienda reducir las vibraciones por medios adicionales a la reducción en la fuente (p. ej., un buen asiento).
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