miércoles, 22 de octubre de 2014

Riesgo

La medición del riesgo debe efectuarse en función de la informa- ción relativa al número y la gravedad de las lesiones sufridas en el pasado, lo que ofrece una estimación retrospectiva. Hay dos tipos de datos que permiten definir los riesgos de lesiones que corren las personas:

martes, 21 de octubre de 2014

CONCEPTOS DEL ANALISIS DE ACCIDENTES

El presente artículo pretende ser una guía para calcular la magnitud del problema de los accidentes, más que una mera descripción de la misma. En los accidentes laborales puede estimarse de formas diferentes, en función de si lo que se desea es averiguar la magnitud que ha tenido el problema o la que tendrá en el futuro. (Puede pensarse que esta distinción es innecesaria, pues el conocimiento del alcance actual de un problema servirá para indicar cuál tendrá en el futuro). La magnitud de un problema, así como sus diferentes tipos, varía según los países, los sectores y los lugares de trabajo.
Un accidente puede definirse como el resultado de una cadena de acontecimientos en la que algo ha funcionado mal y no ha llegado a buen término. Se ha demostrado que la inter- vención humana puede evitar que se produzcan las lesiones y los daños a que conduciría esa cadena de sucesos. Ahora bien, si tenemos en cuenta la intervención humana, podemos concluir que hay muchas más cadenas de acontecimientos potencial- mente peligrosas de las que llegan realmente a producir lesiones. Ha de tenerse esto en cuenta al evaluar en toda su extensión los riesgos existentes en los lugares de trabajo. La asunción de que los acontecimientos que acaban produciendo lesiones se deben a ciertos factores existentes en los lugares de trabajo, lleva a concluir que la magnitud del problema debe determinarse en función de la existencia y frecuencia de tales factores.
En el caso de los accidentes de trabajo, la magnitud del problema puede estimarse retrocediendo en el tiempo y compa- rando el número de accidentes (tasa de incidencia) con su gravedad (jornadas de trabajo perdidas). Sin embargo, si se pretende realizar un cálculo prospectivo, habrá que evaluar la presencia de factores de riesgo en el lugar de trabajo, es decir, de aquéllos que puedan dar lugar a accidentes.
Puede obtenerse una visión completa y precisa de la situación de los accidentes en el lugar de trabajo mediante la aplicación de un sistema global de partes y registros. El análisis de partes de accidente bien elaborados puede facilitar el conocimiento de las relaciones básicas esenciales para comprender sus causas. La determinación de los factores de riesgo es fundamental para estimar con precisión la magnitud del problema. Es posible llegar a conocer los factores de riesgo más importantes anali- zando la información detallada que ofrece cada parte relativa a la situación de los trabajadores y los operarios en el momento del accidente, lo que estaban haciendo y manipulando, los medios que utilizaban, los daños y lesiones producidas y otras cuestiones afines.

lunes, 20 de octubre de 2014

PREVENCION DE ACCIDENTES (III)

Tradicionalmente, la prevención se ha basado en el aprendi- zaje a partir de los accidentes y cuasiaccidentes. Al investigarlos por separado, conocemos sus causas y podemos adoptar medidas para reducirlas o erradicarlas. El problema es que, en ausencia de teorías apropiadas, no hemos sido capaces de elaborar métodos de investigación que permitan manejar todos los factores importantes para la prevención. Un estudio puede ofrecer una visión bastante aproximada de las causas, pero siempre estará limitado al caso específico examinado. Es posible que existan condiciones y factores que han intervenido en el accidente y cuyas conexiones desconocen o no comprenden los investigadores. La generalización de las conclusiones de un acci- dente a otras situaciones conlleva un cierto riesgo.
Desde un punto de vista más positivo, cabe destacar que se ha avanzado considerablemente en el área de la gestión de la segu- ridad basada en la predicción. Se han desarrollado varias técnicas que se han convertido en un elemento rutinario del análisis de riesgo y seguridad industrial. A partir de ellas pueden estudiarse los centros de producción industrial de forma sistemá- tica para determinar posibles peligros y emprender las acciones preventivas adecuadas.
Los sectores químico y petroquímico sobresalen en este campo en todo el mundo. Como consecuencia de grandes catás- trofes, como las de Bhopal o Chernóbil, se ha generalizado la utilización de nuevas técnicas de predicción. El avance en materia de seguridad ha sido notable desde mediados del decenio de 1970. Asimismo, numerosos gobiernos se han desta- cado por hacer obligatorios los análisis de seguridad. Suecia, Finlandia, Japón y la República Federal de Alemania han redu- cido sus tasas de accidentes de trabajo mortales entre un 60 y un 70 % en este período. Muchos otros países registran resultados similares. El reto actual es llevar a la práctica los conocimientos alcanzados a partir de la investigación y en perfeccionar las iniciativas preventivas.
Uno de los nuevos avances en la gestión de la seguridad es el concepto de cultura de la seguridad. Tal vez sea de difícil aprehensión, ya que la cultura no es una entidad tangible. Se trata de un concepto abstracto admitido en el seno de una orga- nización o una sociedad. No hay formas directas de ajustarlo. Con todo, es crucial para comprender las posibilidades de la prevención. Uno de los objetivos de este artículo es analizar este nuevo concepto.
La presente edición de la Enciclopedia ofrece una revisión exhaustiva de las teorías y los modelos de prevención de acci- dentes, con el fin de desarrollar estrategias preventivas mejor elaboradas y más eficaces. Los accidentes de trabajo pueden evitarse. No debemos tolerar esta carga innecesaria para nuestro bienestar y nuestra economía.


domingo, 19 de octubre de 2014

PREVENCION DE ACCIDENTES (II)

Cualquier usuario de estas ruidosas, vibrantes y, desde luego, afiladas herramientas sabe por experiencia que son muy peli- grosas; de ahí la extrema precaución con que la usan los princi- piantes. Con todo, tras muchas horas de trabajo, los operarios van perdiendo la conciencia del peligro y comienzan a utilizar la sierra con menos cuidado. Algo similar sucede con el dispositivo antirretroceso. Los trabajadores que saben que es posible que se produzca ese movimiento tratan de evitarlo, y al contar con un mecanismo de protección se vuelven menos cautelosos. La industria forestal, otro sector en el que se utilizan las sierras mecánicas de cadena, los estudios han demostrado que la protección de las piernas reduce la precaución de los trabaja- dores, quienes se exponen con mayor frecuencia a los retrocesos, ya que se creen a salvo.
A pesar de que la protección antirretroceso ha ayudado a prevenir lesiones, el mecanismo es incierto. Aunque resulta eficaz desde el punto de vista de la protección, no existe un análisis definitivo que garantice que sus efectos corren parejos con la seguridad. Se dan dos condiciones que aumentan ésta: el dispositivo antirretroceso y el protector de piernas, pero no significa que la dupliquen. La lógica aritmética de “uno más uno igual a dos” (1  1 = 2) no es aplicable en este caso, ya que uno y son más que cero en ciertas ocasiones. En otras, por el contrario, la suma puede llegar a ser negativa.
Se trata de fenómenos que los profesionales de la seguridad han comenzado a comprender mejor que antes. La división uno pueden ser menos que dos. Por fortuna, uno más uno (1  1)simple de comportamientos y condiciones en seguros e inseguros no permite avanzar mucho en el camino de la prevención. La confianza en cuanto al progreso ha de ponerse en la gestión de sistemas. Si entendemos que las personas, sus tareas, sus equipos y el entorno componen un sistema dinámico, habremos avan- zado considerablemente en la prevención de accidentes. Los ejemplos siguientes ponen de relieve la naturaleza dinámica de las personas y el trabajo. Si se modifica un componente, los otros no se mantienen inalterados y el efecto definitivo sobre la segu- ridad resulta difícil de prever.
En la aviación y en otros sistemas donde la ingeniería y auto- matización son elevadas, se ha observado que un aumento de ésta no genera necesariamente una mejora de la seguridad. Por ejemplo, puede que los operarios no consigan la práctica sufi- ciente para mantener su nivel de cualificación, y cuando se exige su intervención, es posible que carezcan de la competencia o la capacidad necesarias.
Algunos fabricantes de papel han señalado que los trabaja- dores más jóvenes no comprenden las funciones de las máquinas tan bien como los de más edad, quienes han trabajado con máquinas no automáticas y han visto cómo funcionan. Los nuevos equipos automáticos se manejan desde salas de control a través de teclados y pantallas informáticos. Los trabajadores ignoran la localización exacta de cada uno de los componentes de los aparatos que utilizan, por lo que pueden colocar alguno de ellos en una situación que, por ejemplo, constituya un peligro para el personal de mantenimiento que trabaja en su proxi- midad. Una mejora técnica de la maquinaria o los controles que no vaya acompañada de un perfeccionamiento simultáneo de las cualificaciones, los conocimientos y los valores de los operarios es posible que no mejore la seguridad.

sábado, 18 de octubre de 2014

PREVENCION DE ACCIDENTES (I)

De acuerdo con las estadísticas de la Oficina Internacional del Trabajo, se producen cada año 120 millones de accidentes labo- rales en los lugares de trabajo de todo el mundo. De éstos, en 210.000 se registran fallecimientos. Cada día, más de 500 hombres y mujeres no regresan a sus hogares víctimas de este tipo de accidentes mortales. Son cifras escalofriantes que apenas interesan a la opinión pública. Habida cuenta del precio tan elevado que los accidentes suponen para los países, las empresas y las personas, su difusión pública es más bien limitada.
Por fortuna, hay personas que trabajan, conscientes del fin perseguido y a menudo entre bastidores, para mejorar la comprensión y la gestión de la seguridad y la prevención de acci- dentes, y sus esfuerzos no han sido en vano. Nuestros conocimientos en este terreno son más amplios que nunca. Muchos investigadores y profesionales de prestigio mundial en materia de seguridad comparten con nosotros estos nuevos conoci- mientos en los artículos de la presente Enciclopedia. En los últimos veinte decenios, el conocimiento de los accidentes ha evolucio- nado considerablemente. Atrás ha quedado el modelo simplista que dividía el comportamiento y las condiciones en dos catego- rías: seguros o inseguros. La creencia firme en que toda actividad puede clasificarse en uno de estos dos apartados ha ido dejando paso a otros modelos sistemáticos más elaborados cuya eficacia en la gestión de la seguridad está comprobada.
Es importante subrayar que dos condiciones que son seguras por separado, pueden no serlo juntas. Los trabajadores consti- tuyen el nexo de unión, ya que su comportamiento varía según su entorno y su medio físico. Por ejemplo, las sierras mecánicas provocaron numerosos accidentes cuando comenzaron a utili- zarse en el decenio de 1960, debido a un movimiento peligroso conocido como “retroceso”, que coge por sorpresa al operario cuando los dientes articulados de la herramienta tropiezan con una rama, un nudo o un punto de mayor dureza en la madera. Fue el causante de cientos de muertes y lesiones antes del invento de un mecanismo de protección. Cuando Suecia adoptó disposiciones que exigían su instalación, el número de lesiones se redujo de 2.600 en 1971 a 1.700 en 1972, lo cual supuso un enorme avance en la prevención de accidentes provocados por la utilización de sierras mecánicas.

viernes, 17 de octubre de 2014

Fuentes de contaminación atmosférica

Existen también fuentes naturales de contaminación (p. ej., zonas erosionadas, volcanes, ciertas plantas que liberan grandes cantidades de polen, focos bacteriológicos, esporas o virus). Los agentes físicos, biológicos y vegetales no serán analizados en este artículo.

jueves, 16 de octubre de 2014

Fuentes de contaminación atmosférica - móviles

móviles: como los vehículos con motor de combustión (p. ej., vehículos ligeros con motor de gasolina, vehículos pesados y ligeros con motor diesel, motocicletas, aviones incluyendo fuentes lineales con emisión de gases y partículas del conjunto del tráfico de vehículos).