domingo, 7 de febrero de 2010

Reposición oral de agua y electrolitos: Nutrición

Nutrición. Aunque el sudor es hipotónico (menor contenido de sal) con respecto al suero sanguíneo, una sudoración profusa produce una pérdida continua de cloruro sódico y pequeñas cantidades de potasio que deben reponerse todos los días. Además, el trabajo en ambientes calurosos acelera el metabo- lismo de oligoelementos como el magnesio y el zinc. Todos estos elementos esenciales se obtienen normalmente a través de los alimentos, de ahí la importancia de insistir a los trabajadores en la necesidad de una dieta equilibrada y evitar el consumo excesivo de dulces y tentempiés, que carecen de componentes nutritivos importantes. Algunas dietas de los países industrializados contienen grandes cantidades de cloruro sódico y la probabilidad de que los trabajadores desarrollen déficits salinos es muy pequeña; pero otras dietas más tradicionales no contienen una cantidad suficiente de sal. En algunas condiciones, es posible que la empresa tenga que proporcionar alimentos salados o algunos suplementos dietéticos durante el turno de trabajo.
En los países industrializados ha aumentado la venta de “bebidas para deportistas” o “calmantes de la sed” que contienen cloruro sódico, potasio e hidratos de carbono. El componente esencial de cualquier bebida es el agua, pero las bebidas suplementadas con electrolitos pueden ser útiles para las personas que ya han sufrido una importante deshidratación (pérdida hídrica) combinada con depleción electrolítica (pérdida de sal). Suelen tener estas bebidas un elevado contenido de sal y deben mezclarse con volúmenes iguales o mayores de agua antes de su consumo. También puede prepararse una mezcla mucho más económica para la rehidratación oral según la siguiente receta: a un litro de agua potable se le añade 40 g de azúcar (sacarosa)y6g de sal (cloruro sódico). Los trabajadores no deben recibir comprimidos de sal, ya que podrían abusar de ellos y una sobredosis les causaría problemas gastrointestinales, aumento de la producción de orina y mayor riesgo de sufrir un trastorno por calor.

sábado, 6 de febrero de 2010

Reposición oral de agua y electrolitos: Hidratación.

La evaporación del sudor es la principal vía de disipación del calor corporal y se convierte en el único mecanismo posible de enfriamiento cuando la temperatura ambiente es mayor que la corporal. Los requisitos de agua no pueden redu- cirse con el entrenamiento físico, sino tan sólo reduciendo la exposición al calor del trabajador. La pérdida hídrica y la rehidratación en el ser humano han sido objeto de numerosos estudios en los últimos años y ahora se dispone de un mayor volumen de información.
Una persona de 70 kg puede tener una tasa de sudoración de entre 1,5 y 2,0 l/h indefinidamente, y un trabajador puede perder varios litros o hasta el 10 % de su peso corporal a lo largo de una jornada de trabajo en un ambiente extremadamente caluroso. La pérdida será incapacitante a no ser que al menos parte del agua se reponga durante el turno de trabajo. Con todo, puesto que la absorción de agua en el intestino tiene un tope de unos 1,5 l/h durante el trabajo, unas tasas superiores de sudora- ción producirán una deshidratación progresiva a lo largo del día. La ingestión de líquidos para saciar la sed no es suficiente para mantener a una persona bien hidratada. La mayoría de las personas no sienten la necesidad de beber hasta que han perdido entre 1 y 2 l de agua corporal, y si están muy motivadas para realizar un trabajo pesado, pueden sufrir pérdidas de hasta3y4l antes de que una sed imperiosa les obligue a parar y beber. Para- dójicamente, la deshidratación reduce la capacidad de absorción de agua en el intestino. Por consiguiente, los trabajadores expuestos al calor deben ser educados sobre la importancia de beber agua suficiente durante el trabajo y proseguir una rehidra- tación generosa al término de la jornada. Deben conocer también la importancia de la “prehidratación” (consumo de una gran cantidad de agua inmediatamente antes de la exposición a un gran estrés por calor) ya que el calor y el esfuerzo impiden que el organismo elimine el exceso de agua por la orina.
Las empresas deben facilitar el acceso a agua u otras bebidas adecuadas para fomentar la rehidratación. Cualquier obstáculo físico o práctico a la bebida fomentará una deshidratación “voluntaria” y aumentará el riesgo de sufrir un trastorno por calor. Las siguientes recomendaciones deben ser un componente esencial de cualquier programa para el mantenimiento de la hidratación:

• Todos los trabajadores deben tener libre acceso a agua potable fresca o recibir agua una vez cada hora, o con más frecuencia
si las condiciones imponen un estrés mayor.
• Se proporcionará a los trabajadores vasos limpios, ya que es casi imposible que una persona se rehidrate bebiendo directamente de un grifo de agua.
• Los recipientes de agua deben mantenerse a la sombra o en un lugar fresco a 15 o 20 ºC (no se recomiendan las bebidas muy frías ya que tienden a inhibir la ingesta).


El agua puede mezclarse con aromatizantes para mejorar su aceptación. Ahora bien, no se recomiendan las bebidas con fama de “calmar” la sed, porque inhiben la ingesta antes de que se produzca una rehidratación completa. Por este motivo, es mejor ofrecer agua o bebidas aromatizadas diluidas y evitar las bebidas carbónicas, con cafeína o con altas concentraciones de azúcar
o sal.

viernes, 5 de febrero de 2010

Diseño estructural basado en clasificaciones y en cálculos

Un buen método para normalizar la protección contra incendios y los requisitos de seguridad de un edificio es clasificar el tipo de construcción según los materiales utilizados en su estructura y el grado de resistencia al fuego de cada elemento. La clasificación puede basarse en ensayos en horno de acuerdo con ISO 834 (el riesgo de incendio viene definido por la curva estándar de temperatura/tiempo), en una combinación de ensayos y cálculos, o sólo en cálculos. Estos procedimientos permiten identificar la resistencia estándar al fuego (capacidad para mantener las funciones necesarias durante 30, 60, 90 minutos, etc.) de un elemento estructural de carga o separación. La clasificación
(especialmente si está basada en ensayos) es un método simplificado y conservador, y cada vez se va sustituyendo más por métodos de cálculo funcional que tienen en cuenta el efecto de incendios naturales totalmente desarrollados. Sin embargo, los ensayos de incendio siempre serán necesarios, aunque pueden optimizarse combinándolos con simulaciones por ordenador, lo que permite reducir considerablemente el número de ensayos. Normalmente, en los ensayos de incendios, la carga sobre los elementos estructurales es el 100 % de la proyectada, pero en la realidad el factor de utilización de carga suele ser menor. Los criterios de aceptación son específicos para el conjunto o para el elemento analizado. La resistencia estándar contra incendios es el tiempo que un elemento puede resistir el fuego sin derrumbarse. Los requisitos estructurales y de protección contra incendios incluidos en las normativas modernas basadas en el rendimiento tienen por objetivo conseguir un diseño de ingeniería óptimo y equilibrado en relación con la gravedad del incendio previsto. Estos estudios han abierto el camino a una ingeniería contra incendios basada en cálculos sobre la temperatura y los efectos estructurales en un proceso completo de incendio (con calentamiento y posterior enfriamiento) dentro de un compartimiento. En los cálculos relativos a incendios naturales se considera que los elementos estructurales (fundamentales para la estabilidad del edificio) y toda la estructura no deben derrumbarse durante todo el proceso de incendio ni durante su enfriamiento posterior. En los últimos 30 años, se ha investigado mucho en este campo y se han desarrollado modelos informáticos que tienen en cuenta las propiedades mecánicas y térmicas de los materiales a elevadas temperaturas. Algunos de esos modelos se han validado con gran número de datos experimentales y se han obtenido estimaciones precisas del comportamiento estructural en caso de incendio

jueves, 4 de febrero de 2010

MEDIDAS DE PROTECCION PASIVA CONTRA INCENDIOS

Limitación de los incendios por compartimentación

Planificación de la construcción y localización de los edificios

El trabajo de ingeniería en materia de seguridad debe comenzar en la fase de proyecto del edificio, pues los requisitos de seguridad contra incendios influyen en gran medida en la disposición y trazado del mismo. Así, el proyectista podrá incorporar las medidas de seguridad contra incendios con mayor facilidad y a menor coste. En el enfoque global deben tenerse en cuenta tanto el interior del edificio como la planificación de la zona exterior. Los requisitos normativos obligatorios están siendo sustituidos por requisitos funcionales, lo que se traduce en un aumento de la demanda de expertos en este campo. Desde un principio, el proyectista debe colaborar con expertos en incendios para:
• definir los riesgos específicos de incendio del edificio;
• definir las distintas alternativas para obtener el nivel de seguridad contra incendios más adecuado;
• analizar las alternativas pertinentes desde el punto de vista técnico y económico,
• establecer los criterios para elegir la mejor alternativa técnica.


Una vez determinado el emplazamiento, el arquitecto debe tener en cuenta las características técnicas y funcionales del mismo en el proyecto. Del mismo modo, ha de considerar las características de la ubicación antes de tomar decisiones sobre la protección contra incendios, pues ésta puede influir considera- blemente en el tipo de protección activa y pasiva que aconsejen los asesores de incendios. Al elaborar el proyecto, hay que considerar los recursos locales disponibles para la lucha contra incendios y el tiempo que se puede tardar en llegar al edificio. No es posible ni debe esperarse que el cuerpo de bomberos se responsabilice totalmente de la protección de los ocupantes y los bienes del edificio; ha de contar con la ayuda de protecciones activas y pasivas contra incendios en el edificio capaces de proporcionarle una seguridad razonable en caso de incendio. En un incendio, las operaciones pueden ser de rescate, control del incendio y protección de los bienes, siendo la máxima prioridad en cualquier operación contra incendios la de garantizar la evacuación de todos los ocupantes del edificio antes de la aparición de situaciones críticas.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Protección contra rayos: Mantenimiento

Para una protección efectiva es esencial un mantenimiento adecuado de los sistemas de protección contra rayos. Especial atención merecen las tomas de tierra, elemento fundamental para la efectividad de los pararrayos.

martes, 2 de febrero de 2010

Formación de personal en materia de riesgos eléctricos

La organización eficaz del trabajo y la formación en seguridad son elementos clave para tener éxito en cualquier organización, programa de prevención y programa de salud y seguridad en el trabajo. Los trabajadores han de poseer la formación adecuada para hacer su trabajo con seguridad y eficacia.
La responsabilidad de implantar la formación de empleados pertenece a la dirección, que ha de reconocer la necesidad de que para que la organización pueda alcanzar sus objetivos los empleados han de rendir a un determinado nivel. La consecución de estos niveles de rendimiento exige el establecimiento de políticas de formación y, por extensión, de programas concretos de formación. En los programas se deben incluir fases de formación y de calificación.
Los programas de trabajo con tensión incluirán los elementos siguientes:

lunes, 1 de febrero de 2010

Mantenimiento: Trabajo de sustitución

En general, la sustitución de fusibles en instalaciones de alta tensión deberá ser realizada sin tensión. La sustitución de fusibles será efectuada por trabajadores cualificados que observen los procedimientos de trabajo adecuados. La sustitución de lámparas y piezas desmontables, como motores de arranque, se llevará a cabo sin tensión. En instalaciones de alta tensión, el trabajo de sustitución se realizará también con procedimientos de reparación.