domingo, 7 de julio de 2013

Deslumbramiento.

Cuando existe exceso de luminancia en el campo de visión se producen brillos y sus efectos en la visión pueden dividirse en dos grupos, denominados deslumbramiento inca- pacitante y deslumbramiento molesto.
Consideremos el ejemplo del deslumbramiento provocado por los faros de un vehículo que se nos aproxima en la oscuridad. Los ojos no pueden adaptarse al mismo tiempo a los faros del vehículo y al brillo de la carretera, muy inferior. Se trata de un ejemplo de deslumbramiento incapacitante, ya que la alta lumi- nancia de las fuentes de luz produce un efecto incapacitante debido a la dispersión de la luz en el medio óptico. El deslum- bramiento incapacitante es proporcional a la intensidad de la fuente de luz perjudicial.
El deslumbramiento molesto, que es más probable que se produzca en interiores, puede reducirse o incluso eliminarse por completo reduciendo el contraste entre la tarea y su entorno. Es preferible que las superficies de trabajo tengan acabados mate, de reflexión difusa, en lugar de acabados de reflexión especular, y la posición de cualquier fuente de luz perjudicial deberá quedar fuera del campo normal de visión. En general, se consigue un rendimiento visual correcto cuando la propia tarea es más brillante que su entorno inmediato, pero no demasiado.
A la magnitud de deslumbramiento molesto se le da un valor numérico y se compara con valores de referencia a fin de predecir si será aceptable. En el apartado de “Medición” se analiza el método de cálculo de los índices de deslumbramiento que se utiliza en el Reino Unido y en otros lugares.



sábado, 6 de julio de 2013

Características de la tarea.

. Entre ellas cabe citar:
• la configuración de los detalles;
• contraste del detalle con el fondo;
• luminancia del fondo,
• la especularidad del detalle.
Por lo que respecta a tareas específicas, es preciso responder a las siguientes preguntas:
• ¿Resulta fácil ver los detalles de la tarea?
• ¿Es probable que la tarea se realice durante períodos prolongados?
• Si se cometen errores al realizar la tarea, ¿serán graves sus consecuencias?
A fin de crear condiciones óptimas de iluminación en el lugar de trabajo, es importante analizar lo que se exige de la instala- ción de alumbrado. Lo ideal sería que la iluminación de tareas revelase las características de color, tamaño, relieve y superficie de una tarea, evitando al mismo tiempo la creación de sombras posiblemente peligrosas, brillos deslumbrantes y un entorno
“difícil” para la propia tarea.

viernes, 5 de julio de 2013

Características del observador.

Entre ellas cabe citar:

• la sensibilidad del sistema visual de la persona al tamaño, el contraste y el tiempo de exposición;
• las características de adaptación transitoria;
• la susceptibilidad al deslumbramiento;
• la edad,
• las características psicológicas y de motivación.

jueves, 4 de julio de 2013

Definición y descripción del ambiente térmico (I)

Un requisito exigible a cualquier sistema de calefacción o aire acondicionado que funcione correctamente es que tenga en cuenta el control de las variables que definen el ambiente térmico dentro de límites especificados en cada estación del año. He aquí las variables:
1. la temperatura del aire;
2. la temperatura media de las superficies interiores que delimitan el recinto;
3. la humedad del aire,
4. las velocidades y la uniformidad de las velocidades del aire dentro del recinto

miércoles, 3 de julio de 2013

SISTEMAS DE CALEFACCION Y AIRE ACONDICIONADO

Las necesidades de una persona determinada en relación con la calefacción dependerán de muchos factores, que pueden clasifi- carse en dos grupos principales: los relacionados con el entorno y los relacionados con factores humanos. Entre los primeros podríamos citar la geografía (altitud y latitud), el clima, el tipo de exposición que conlleva el espacio en el que se encuentra la persona, o las barreras que protegen a dicho espacio del ambiente exterior, etc. Entre los segundos se encuentran el consumo de energía por parte del trabajador, el ritmo de trabajo o la cantidad de esfuerzo necesario para realizarlo, la ropa o las prendas utilizadas contra el frío y los gustos o preferencias personales.
La necesidad de calefacción es estacional en muchas regiones, pero esto no significa que pueda prescindirse de la calefacción durante la estación fría. El frío afecta a la salud, al rendimiento físico y mental, a la precisión y, ocasionalmente, puede aumentar el riesgo de accidentes. El objetivo de un sistema de calefacción es mantener condiciones térmicas agradables que eviten o mini- micen los efectos perjudiciales para la salud.
Las características fisiológicas del cuerpo humano le permiten soportar grandes variaciones de las condiciones térmicas. Los seres humanos mantienen su equilibrio térmico por medio del hipotálamo, a través de los receptores térmicos de la piel; así la temperatura del cuerpo se mantiene entre 36 y 38 C, como puede verse en la Figura 45.10.
Los sistemas de calefacción requieren mecanismos de control muy precisos, especialmente en aquellos casos en los que los trabajadores realizan sus tareas sentados o en una posición fija que no estimula la circulación de la sangre hasta sus extremi- dades. Si el trabajo realizado permite una cierta movilidad, el control del sistema puede ser algo menos preciso. Finalmente, si el trabajo se realiza en condiciones anormalmente adversas, como en cámaras frigoríficas o en condiciones climáticas muy frías, pueden tomarse medidas complementarias de protección, tejidos especiales, regular el tiempo que se pasa en tales condi- ciones o suministrar calor por medio de sistemas eléctricos incorporados en el atuendo del trabajador.

martes, 2 de julio de 2013

Necesidades de ventilación a efectos de protección de la salud

Con un procedimiento similar al descrito en el apartado anterior, pero utilizando la ecuación (2) de la Figura 45.8, se obtendrá el valor de la corriente de ventilación necesaria para prevenir problemas de salud. Para calcular este valor es necesario identi- ficar la sustancia o el grupo de sustancias químicas críticas que nos propongamos controlar y calcular sus concentraciones en el aire; también es necesario considerar diferentes criterios de evaluación, teniendo en cuenta los efectos del contaminante y la sensibilidad de los ocupantes a los que deseamos proteger niños o ancianos, por ejemplo.
Lamentablemente, sigue siendo difícil calcular las necesidades de ventilación a efectos de protección de la salud, debido a la falta de información sobre algunas de las variables que forman parte de los cálculos, como las emisiones de contaminantes (G), los criterios de evaluación para espacios interiores (Cv) y otras.
Los estudios realizados en este campo demuestran que en los espacios que precisan ventilación para conseguir condiciones confortables, las concentraciones de sustancias químicas son bajas. Ahora bien, esos espacios pueden contener fuentes de contaminación peligrosas. Lo mejor en estos casos es eliminar, sustituir o controlar las fuentes de contaminación en lugar de diluir los contaminantes mediante la ventilación general.

lunes, 1 de julio de 2013

Necesidades de ventilación a efectos de confort

Los primeros pasos para el cálculo de las necesidades a efectos de confort consisten en decidir el nivel de calidad que se desea que tenga el aire en el interior del espacio ventilado (véase la Tabla 45.7), y en calcular la calidad del aire exterior disponible

El siguiente paso es calcular la carga sensorial, utilizando las Tablas 45.8, 45.9 y 45.10 para seleccionar las cargas en función de los ocupantes y sus actividades, del tipo del edificio y del nivel de ocupación por metro cuadrado de superficie. El valor total se obtiene sumando todos los datos.
En función del principio de funcionamiento del sistema de ventilación y utilizando la Figura 45.8, es posible calcular la eficacia de la ventilación. Aplicando la ecuación (1) de la Figura 45.8 se obtendrá el valor de la cantidad de ventilación necesaria.