miércoles, 22 de abril de 2009

Diseño arquitectónico: Aberturas del edificio


La planificación del lugar que van a ocupar esas aberturas y su orientación son medidas de control eficaces durante el diseño del edificio, a fin de minimizar la cantidad de contaminación que penetre en él procedente de fuentes de contaminación previamente detectadas. Es conveniente tener en cuenta lo siguiente:

• Las aberturas deben quedar alejadas de las fuentes de contaminación y no encontrarse en la dirección predominante del viento. Si las aberturas están próximas a salidas de humos o escapes, será preciso planificar el sistema de ventilación de modo que se produzca una presión de aire positiva en esa zona, a fin de evitar el retorno del aire evacuado, tal como puede verse en la Figura 45.2.
• Es preciso tener especial cuidado de asegurar el drenaje y evitar las filtraciones en los puntos de contacto del edificio con el suelo, en los cimientos, en las superficies embaldosadas, en los lugares donde estén ubicados los conductos y el sistema de desagüe y en otros puntos.


• Los accesos a muelles de carga y garajes deben construirse lejos de los puntos normales de entrada de aire al edificio así como de las entradas principales.

martes, 21 de abril de 2009

Diseño arquitectónico

La integridad del edificio ha sido, durante siglos, un requisito fundamental a la hora de planificar y diseñar un nuevo edificio. A estos efectos, tanto en la actualidad como en el pasado se han tenido en cuenta la capacidad de los materiales para resistir la degradación producida por la humedad, los cambios de temperatura, la circulación del aire, la radiación, el ataque de agentes químicos y biológicos o los desastres naturales.
Ello no supone un problema en el contexto actual; es más, en el proyecto deben tomarse las decisiones adecuadas en relación con la integridad y el bienestar de los ocupantes. Durante esta fase del proyecto es preciso tomar decisiones acerca de cuestiones como el diseño de interiores, la elección de los materiales, la ubicación de las actividades que con posibilidad de convertirse en fuentes de contaminación, las aberturas del edificio al exterior, las ventanas y el sistema de ventilación.

lunes, 20 de abril de 2009

Elección del solar de construcción

La contaminación del aire puede proceder de fuentes que se encuentren cerca o lejos del solar elegido. Es un tipo de contaminación que incluye, principalmente, gases orgánicos e inorgánicos derivados de la combustión —ya sea de automóviles, fábricas o centrales eléctricas próximas al solar— y partículas suspendidas en el aire de origen diverso.
La contaminación del suelo incluye compuestos gaseosos procedentes de materias orgánicas enterradas y de las emanaciones de radón. Tales contaminantes pueden penetrar en el edificio a través de grietas de los materiales de construcción que estén en contacto con el suelo o por migración a través de materiales semipermeables.
La evaluación de los diferentes solares posibles deberá realizarse durante las fases de planificación de la construcción del edificio. Para que la elección del solar sea la más acertada deberán tenerse en cuenta los datos y circunstancias siguientes:
1. Datos que demuestren los niveles de contaminación ambiental en la zona, para evitar fuentes de contaminación alejadas.
2. Análisis de fuentes de contaminación adyacentes o próximas, teniendo en cuenta factores como la cantidad de tráfico rodado y las posibles fuentes de contaminación industrial, comercial o agrícola.
3. Niveles de contaminación en el suelo y en el agua, entre ellos los compuestos orgánicos volátiles o semivolátiles, el gas radón y otros compuestos radiactivos derivados de la desinte-ración del radón. Es una información de gran utilidad si hay que decidir sobre un cambio de solar o si hay que tomar medidas para mitigar la presencia de estos contaminantes en el futuro edificio.
Entre las medidas que pueden tomarse cabe citar el sellado eficaz de los canales de penetración o el diseño de sistemas de ventilación general que aseguren la creación de presión positiva en el futuro edificio.
4. Información sobre el clima y la dirección predominante del viento en la zona, así como sobre las variaciones diarias y estacionales. Son aspectos importantes para decidir la orientación más adecuada del edificio.
Por otra parte, es preciso controlar las fuentes locales de contaminación utilizando diversas técnicas específicas, como el drenaje o limpieza del suelo, su despresurización o la utilización de pantallas arquitectónicas o paisajísticas.

sábado, 18 de abril de 2009

Concentraciones típicas en edificios (I)

Las concentraciones de monóxido de carbono en interiores suelen variar entre 1 y 5 ppm. En la Tabla 44.6 se resumen los resultados de 25 estudios. Las concentraciones aumentan con el humo de tabaco ambiental, aunque es excepcional que superen las 15 ppm.
Las concentraciones de dióxido de nitrógeno en el interior suelen ser de 29 a 46 ppb. Si hay fuentes específicas, como estufas de gas, las concentraciones pueden aumentar significativamente, y el consumo de tabaco puede tener un efecto cuantifi- cable (véase la Tabla 44.6).

viernes, 17 de abril de 2009

Fuentes dentro del edificio: Inter vención del medio ambiente exterior (II)

Los óxidos de nitrógeno proceden de la combustión, y entre sus fuentes más importantes se encuentran los gases de escape de los automóviles, los generadores eléctricos calentados con combustibles fósiles y los calentadores domésticos. El óxido nítrico (NO) es poco tóxico, pero puede oxidarse y producir dióxido de nitrógeno (NO2), en particular en casos de contaminación fotoquímica. Las concentraciones de fondo de dióxido de nitrógeno son de aproximadamente 1 ppb, pero pueden alcanzar las 0,5 ppm en áreas urbanas. El exterior es la principal fuente de dióxido de nitrógeno en los edificios sin aparatos de combustible no ventilados. Como en el caso del dióxido de azufre, la adsorción por las superficies internas reduce la concentración en el interior con respecto a la existente en el exterior.
El ozono se produce en la troposfera por reacciones fotoquí- micas en atmósferas contaminadas y su formación depende de la intensidad de la luz del sol y de la concentración de óxidos de nitrógeno, hidrocarburos reactivos y monóxido de carbono. En lugares remotos, las concentraciones de fondo de ozono son de 10 a 20 ppb y pueden superar las 120 ppb en áreas urbanas durante los meses de verano. Las concentraciones en el interior son significativamente más bajas debido a la reacción con las superficies del interiorya la falta de fuentes potentes.
Se estima que la liberación de monóxido de carbono como resultado de actividades antropogénicas origina el 30 % de la concentración presente en la atmósfera del hemisferio norte. Los niveles de fondo son de aproximadamente 0,19 ppm, y en las áreas urbanas existe un nivel diurno de concentraciones relacio- nado con el uso de vehículos de motor, con niveles máximos por hora que oscilan entre 3 ppm y 50 a 60 ppm. Es una sustancia relativamente no reactiva, por lo que no su concentración no disminuye por reacción o adsorción en las superficies de interiores. Por tanto, al nivel de fondo originado por el aire del exterior hay que añadir las fuentes de interior, como los aparatos de combustible no ventilados.
La relación entre interior y exterior en los compuestos inorgánicos depende del compuesto en cuestión y puede variar con el tiempo. Para los compuestos con fuentes importantes en el interior, como el formaldehído, suelen ser mayores las concentraciones en el interior. En el caso del formaldehído, las concentraciones en el exterior suelen ser inferiores a los
0,005 mg/m3 y las concentraciones en el interior son diez veces mayores que las del exterior. Otros compuestos como el benceno tienen fuentes importantes en el exterior, particularmente los vehículos de motor de gasolina. Entre las fuentes de benceno en el interior está el HTA, que da lugar a concentraciones medias en los edificios del Reino Unido 1,3 veces mayores que las presentes en el exterior. El medio ambiente de interiores no parece ser un medio de eliminación importante de este compuesto, por lo que no protege frente al benceno procedente del exterior.



jueves, 16 de abril de 2009

Fuentes dentro del edificio: Inter vención del medio ambiente exterior

En la Tabla 44.5 se muestran las relaciones interior-exterior típicas para los principales tipos de contaminantes presentes en el aire interior y las concentraciones medias observadas en el aire exterior de áreas urbanas en el Reino Unido. El dióxido de azufre presente en el aire interior procede normalmente del exterior, tanto de fuentes naturales como antropogénicas. La combustión de combustibles fósiles que contienen azufre y la fundición de minerales de azufre son fuentes importantes de dióxido de azufre en la troposfera. Los niveles de fondo son muy bajos (1 ppb), pero en áreas urbanas las concentraciones máximas por hora pueden ser de 0,1 a 0,5 ppm. El dióxido de azufre puede penetrar en un edificio a través del aire utilizado para la ventilación o infiltrarse a través de pequeñas grietas en la estructura del edificio, en función de la hermeticidad del edificio, de las condiciones meteorológicas y de las temperaturas internas. Una vez en el interior, se mezcla y se diluye con el aire interior. El dióxido de azufre que entra en contacto con los materiales del edificio y los muebles es adsorbido, lo cual puede reducir de forma importante la concentración en el interior con respecto a la existente en el exterior, en particular cuando los niveles de dióxido de azufre en el exterior son elevados.

martes, 14 de abril de 2009

Períodos de descanso


En el contexto de la ordenación de la jornada de trabajo, la concesión de unos períodos de descanso suficientes —como las pausas durante la jornada laboral y para las comidas, el descanso diurno o nocturno y el descanso semanales igualmente importante para el bienestar y para la salud y seguridad de los trabajadores.
La aplicación de períodos de descanso está justificada por diversas causas.