lunes, 14 de febrero de 2011

EL AIRE EN INTERIORES: METODOS DE CONTROL Y DEPURACION

La calidad del aire dentro de un edificio depende de una serie de factores entre los que cabe citar la calidad del aire exterior, el diseño del sistema de ventilación y de aire acondicionado, el funcionamiento y mantenimiento del sistema y las fuentes de contaminación interior. En términos generales, el nivel de concentración de un contaminante en un espacio interior vendrá determinado por el equilibrio existente entre la generación del contaminante y su velocidad de eliminación.
En cuanto a la generación de contaminantes, las fuentes de contaminación también pueden ser internas o externas. Entre las fuentes externas cabe citar la contaminación atmosférica producida por procesos industriales de combustión, el tráfico rodado, las centrales eléctricas y demás; la contaminación emitida cerca de las galerías de entrada de aire al edificio, como la procedente de torres de refrigeración o salidas de escape de otros edificios; y las emanaciones de suelos contaminados, como el gas radón, las fugas de depósitos de gasolina o los pesticidas. Entre las fuentes de contaminación interna, merece la pena mencionar las asociadas con los propios sistemas de ventilación y aire acondicionado (principalmente la contaminación microbio- lógica de cualquier parte de dichos sistemas), los materiales utili- zados en la construcción y la decoración del edificio y los ocupantes del edificio. Fuentes específicas de contaminación interior son el humo del tabaco, las fotocopiadoras, los laborato- rios en general, los fotográficos en particular, las prensas de imprenta, los gimnasios, los salones de belleza, las cocinas y cafe- terías, los cuartos de baño, los aparcamientos y las salas de calderas. Todas deben tener un sistema de ventilación general y el aire extraído de estas zonas no debe volver a utilizarse en el edificio. Cuando la situación lo exija, también deberán tener un sistema de extracción localizada.
La evaluación de la calidad del aire interior supone, entre otras tareas, la medición y evaluación de los contaminantes que pueda haber en el edificio. Se utilizan varios indicadores para averiguar la calidad del aire en el interior. Entre ellos cabe citar las concentraciones de monóxido de carbono y dióxido de carbono, la cantidad total de compuestos orgánicos volátiles
(TCOV), la cantidad total de partículas en suspensión (TSP) y la velocidad de ventilación. Existen varios criterios o valores diana recomendados para la evaluación de algunas de las sustancias presentes en los espacios interiores, que vienen enumerados en diferentes normas o directrices, como las directrices para la calidad del aire en interiores adoptadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), o las normas de la Sociedad Ameri- cana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Acondicio- namiento del Aire (American Society of Heating, Refrigerating and Air Conditioning Engineers, ASHRAE).
Ahora bien, no hay normas definidas para muchas de estas sustancias. Por ahora, la línea de acción recomendada es aplicar los valores y normas para ambientes industriales indicados por la Conferencia Americana de Higienistas Industriales del Gobierno (American Conference of Governmental Industrial Hygienists, ACGIH), (ACGIH 1992). Después se aplican factores de seguridad o de corrección del orden de la mitad, la décima o la centésima parte de los valores especificados.
Los métodos de control del aire interior pueden dividirse en dos grupos principales: el control de la fuente de contaminación y el control del ambiente mediante estrategias de ventilación y depuración del aire.

domingo, 13 de febrero de 2011

Los sistemas de ventilación y el control de los climas en interiores (VI)

Los sistemas de control basados en un concepción “paterna- lista”, encargados de tomar todas las decisiones que regulan los ambientes interiores, como la iluminación, la temperatura, la ventilación, etcétera, tienden a perjudicar el bienestar psicoló- gico y sociológico de sus ocupantes, quienes ven así disminuida o bloqueada su capacidad para crear condiciones ambientales que se ajusten a sus necesidades. Además, los sistemas de control de este tipo son a veces incapaces de cambiar para adaptarse a las diferentes exigencias ambientales que pueden surgir a conse- cuencia de cambios en las actividades realizadas en un espacio determinado, en el número de personas que trabajen en el mismo o cambios en el reparto del espacio.
La solución podría consistir en instalar un sistema de control centralizado para el ambiente interior, con controles localizados regulados por los ocupantes. Es una idea muy utilizada en el ámbito de lo visual, donde la iluminación general se complementa con iluminación más localizada, que debería ampliarse a
otros sistemas: calefacción y aire acondicionado generales y localizados, suministros de aire fresco generales y localizados, etcétera.
En resumen, puede decirse que, en cada caso deberá optimizarse una parte de las condiciones ambientales por medio de un control centralizado basado en aspectos de seguridad, salud y economía, mientras que las diferentes condiciones ambientales locales deberán ser optimizadas por el usuario del recinto. Cada usuario tiene necesidades diferentes y reacciona de manera distinta a determinadas condiciones. Es indudable que un compromiso de este tipo entre las diferentes partes aumentará la satisfacción, el bienestar y la productividad.

sábado, 12 de febrero de 2011

Estrategia de la toma de muestras: Cuándo

Decidir cuándo realizar las determinaciones dependerá de cómo cambien las concentraciones de contaminantes del aire en el tiempo. La contaminación puede detectarse inicialmente por la mañana, durante la jornada de trabajo o al final del día; puede detectarse al comienzo o al final de la semana; durante el invierno o el verano; cuando el aire acondicionado está conectado o desconectado; o bien en otros momentos.
Para abordar estos aspectos correctamente, debe conocerse la dinámica del ambiente interior en cuestión. También es necesario conocer el objetivo de las muestras, que se basará en los tipos de contaminantes que interese investigar. En la dinámica del ambiente interior influyen la diversidad y variabilidad de las fuentes de contaminación, las diferencias físicas de los espacios estudiados, el tipo de compartimentación, el tipo de ventilación y climatización utilizada, las condiciones atmosféricas exteriores
(viento, temperatura, estación, etc.) y las características del edificio (número de ventanas, su orientación, etc.).
Los objetivos de las determinaciones definirán si la toma de muestras se llevará a cabo durante intervalos de tiempo cortos o largos. Si se cree que los efectos de los contaminantes en cuestión sobre la salud son prolongados, deberán determinarse las concentraciones promedio durante períodos largos de tiempo.

Para las sustancias con efectos agudos pero no acumulativos, bastará realizar determinaciones durante períodos cortos de tiempo. Si se sospechan emisiones intensas de corta duración, se requerirán tomas de muestras frecuentes durante períodos cortos para detectar el tiempo de emisión. Con todo, no debe olvidarse que en muchos casos las opciones para utilizar uno u otro tipo de método de toma de muestras depende de los métodos analíticos disponibles o exigidos.
Si después de considerar todas estas cuestiones no está suficientemente claro cuál es el origen del problema, o cuándo tiene lugar con mayor frecuencia, la decisión con respecto a cuándo y dónde tomar muestras deberá realizarse al azar, calculando el número de muestras en función de la fiabilidad y los costes de las mismas.


viernes, 11 de febrero de 2011

Estrategia de la toma de muestras: Dónde

El lugar elegido debe ser el más apropiado y representativo para obtener muestras. Para ello debe conocerse el edificio que se está estudiando: su orientación con respecto al sol, el número de horas que recibe luz solar directa, el número de pisos, el tipo de división en compartimentos, si la ventilación es natural o artificial, si pueden abrirse las ventanas, etc. También es necesario conocer el origen de las quejas y los problemas; por ejemplo, si se producen en los pisos superiores o inferiores, o en las áreas próximas
o distantes a las ventanas, o en las áreas con una ventilación o iluminación deficientes, entre otros. La selección de los mejores lugares para tomar las muestras se basará en toda la información disponible con respecto a los criterios anteriormente mencionados.

jueves, 10 de febrero de 2011

Estrategia de la toma de muestras: Cómo

La selección del tipo de determinación dependerá del método disponible (lectura directa o toma de muestras y análisis) y de la técnica de medición: emisión o inmisión.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Presión parcial del vapor de agua

La humedad del aire puede caracterizarse de cuatro formas:

1. la temperatura del punto de rocío: temperatura a la que debe enfriarse el aire para saturarse de humedad (td , °C);
2. la presión parcial de vapor de agua: fracción de la presión del aire debida al vapor de agua (P , kPa);

4. la temperatura de bulbo húmedo (tw), que es la temperatura mínima que alcanza un bulbo rodeado de una mecha húmeda protegido contra la radiación y ventilado a más de 2 m/s por el aire ambiental.

martes, 8 de febrero de 2011

Temperatura del aire

La temperatura del aire (ta ) tiene que medirse con independencia de cualquier radiación térmica y con una exactitud de 0,2 ºC entre 10 y 30 ºC, y de 0,5 °C fuera de ese rango. Existen muchos tipos de termómetros, aunque los de mercurio son los más comunes. Su ventaja está en la exactitud, siempre que se hayan calibrado correctamente en un principio, y como principales desventajas, su largo tiempo de respuesta y la imposibilidad de realizar registros automáticos. Los termómetros electrónicos, por su parte, tienen generalmente un tiempo de respuesta muy corto (entre 5 s y 1 min), pero su calibración plantea numerosos problemas.
Cualquiera que sea el tipo de termómetro utilizado, su sensor debe protegerse contra la radiación. Por lo común, no hay más que rodear el sensor con un cilindro hueco de aluminio brillante. Tal protección está asegurada en el psicrómetro que se describe en la siguiente sección.