viernes, 7 de diciembre de 2012

Relaciones con el departamento de bomberos

La dirección de una empresa no puede prever ni hacer frente a todas las posibles contingencias, lo que tampoco resultaría rentable. Aun habiendo adoptado los métodos más modernos de gestión de incendios, siempre habrá ocasiones en que los equipos de protección contra incendios no cubran las necesidades reales. Para esas ocasiones es conveniente elaborar un programa de asis- tencia mutua con el departamento de bomberos. La dirección debe mantener una buena relación con el mismo y conocer la asistencia que puede proporcionarle en caso de emergencia en sus instalaciones. A su vez, el departamento de bomberos debe conocer el riesgo específico en caso de emergencia. Para ello es necesaria una relación fluida entre la dirección y el departamento de bomberos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Recuperación de las instalaciones

Es importante que todos los equipos de seguridad y emergencia vuelvan a estar dispuestos lo antes posible una vez pasada la emergencia. En el plan de emergencia se indicará la persona o sección responsable de esta tarea. También se implantará un sistema de control que garantice su realización.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Servicios médicos de emergencia

Los heridos en un incendio o explosión deben recibir ayuda médica inmediata o ser trasladados rápidamente a un hospital una vez suministrados los primeros auxilios.
Es fundamental disponer de uno o más puestos de primeros auxilios y, cuando las dimensiones o el carácter peligroso de la industria lo requieran, uno o más equipos móviles sanitarios, todos ellos dotados permanentemente de personal competente.
En función del tamaño de la industria y del número de trabajadores, habrá que disponer de una o más ambulancias con personal capaces de transportar a los heridos a hospitales. Además, se tomarán las medidas oportunas para garantizar la disposición rápida de más ambulancias en caso necesario.
Cuando así lo requiera el tamaño de la industria o del lugar de trabajo, se contratará a un médico con dedicación exclusiva para cualquier situación de emergencia.
Se celebrarán los acuerdos necesarios con un hospital para dar prioridad al ingreso de los posibles heridos en caso de incendio o explosión. En el plan de emergencia se indicarán estos hospitales con su correspondiente número de teléfono, así como el nombre de la persona responsable de alertarles cuando, caso de producirse la emergencia, se vaya a enviar a heridos a los mismos.

martes, 4 de diciembre de 2012

Protocolos de evacuación

Como resultado de una explosión o un incendio pueden produ- cirse situaciones que requieran la ejecución de un plan de emergencia.
Una explosión puede ir seguida o no de incendio, pero en la mayoría de los casos genera un efecto devastador que puede herir e incluso causar la muerte a las personas que se encuentren en sus proximidades y/o causar daños materiales en las instala- ciones, según el caso. Una explosión puede producir también una confusión generalizada, que provoque la parada inmediata de los procesos de fabricación o de parte de ellos y el desplaza- miento simultáneo de gran cantidad de personas. Si no se consigue controlar y organizar inmediatamente la situación, se crean situaciones de pánico que pueden dar lugar a daños perso- nales y materiales de mayor magnitud.

Cuando en un incendio exista la posibilidad de que el humo liberado por el material en combustión o el propio fuego alcance a otras partes del inmueble y/o deje a personas atrapadas, será necesario realizar evacuaciones u operaciones de rescate masivas.
Siempre que se producen desplazamientos masivos de personas, surgen problemas de tráfico, especialmente si es necesario utilizar carreteras, calles o áreas públicas. Si no se ha previsto este problema y no se han planificado con antelación las medidas oportunas, se producirán cuellos de botella que obsta- culizarán e impedirán la extinción del incendio y los trabajos de rescate.
La evacuación de un gran número de personas, especialmente en edificios altos, también puede plantear dificultades. Para una evacuación correcta, no sólo es necesario disponer de vías de escape adecuadas, sino también realizar la evacuación de forma ágil. A este respecto, hay que prestar especial atención a las necesidades de las personas discapacitadas.
Así pues, los métodos de evacuación deben estar incluidos en el plan de emergencia y ser comprobados periódicamente mediante simulacros de incendios en los que también pueden simularse problemas de tráfico. En estos simulacros deberán intervenir todas las organizaciones participantes y afectadas, periódicamente. Después de cada ejercicio, se celebrará una reunión para comentar los fallos detectados y buscar la causa. Habrá que tomar también las medidas oportunas para evitar que los mismos fallos se repitan en ejercicios futuros, suprimiendo todas las dificultades y revisando, en caso necesario, el plan de emergencia.
Deberá guardarse la información pertinente de todos los ejer- cicios y simulacros de evacuación realizados.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Análisis del incendio (II)

También exige que todos los edificios cuenten con el sufi- ciente número de salidas y otros medios de salvaguardia del tamaño suficiente y en los puntos adecuados para ofrecer una vía de escape a todos los ocupantes. Dichas salidas deben ser las adecuadas para la estructura o el edificio concreto, habida cuenta de su empleo, del número de ocupantes y la capacidad de los mismos, de la protección contra incendios disponible, de la altura y tipo de construcción y de cualquier otro factor necesario para ofrecer a todos los ocupantes un nivel razonable de seguridad. Obviamente, este no era el caso de la fábrica Kader, donde las llamas bloquearon uno de los dos huecos de escaleras del edificio Uno, lo que obligó a unas 1.100 personas a huir de los pisos tercero y cuarto por la misma escalera.
Además, las salidas deben organizarse y mantenerse de forma que ofrezcan una vía libre y sin obstáculos para salir de todas las partes del edificio, siempre que esté ocupado. Las salidas deben ser bien visibles y el camino que conduce a ellas ha de estar indi- cado de tal modo que todos los ocupantes del edificio física y mentalmente capacitados conozcan la dirección de escape desde cualquier punto.
Todas las salidas o aperturas verticales entre pisos de un edificio deben estar aisladas o protegidas del modo necesario para que los ocupantes estén razonablemente a salvo mientras salen y para impedir que el fuego, el humo o las emanaciones se propaguen de unos pisos a otros antes de que aquéllos hayan podido utilizar las salidas.
En el resultado de los incendios de Triangle y de Kader influyó significativamente la falta de unas separaciones o sectorizaciones horizontales y verticales adecuadas. Las dos fábricas se organizaron y construyeron de tal modo que un incendio en un piso inferior podía extenderse rápidamente a los superiores, atrapando a un gran número de trabajadores.
En las instalaciones industriales son característicos los espacios de trabajo grandes y abiertos; para frenar la propagación del fuego, deben instalarse y mantenerse suelos y muros revestidos resistentes contra incendios. También debe impedirse que el incendio se extienda por fuera, a través de las ventanas de un piso a las de otro piso, como ocurrió en el incendio de Triangle. El modo más eficaz de limitar la propagación vertical del fuego es aislar las escaleras, los ascensores y otras aberturas verticales entre pisos. El hecho de que la fábrica Kader dispu- siera de unos montacargas de barrotes abre serias dudas sobre la capacidad de la protección pasiva contra incendios del edificio para impedir la propagación vertical del fuego y el humo.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Análisis del incendio (I)

Durante 82 años, el incendio declarado en 1911 en la fábrica Triangle Shirtwaist, en la ciudad de Nueva York, fue el peor incendio industrial con pérdida de vidas humanas, en el que las víctimas se limitaron al edificio en que se originó el fuego. Con 188 fallecidos, la fábrica Kader ha sustituido al incendio de Triangle en los libros de marcas.
Al analizar el incendio de Kader, la comparación directa con el incendio de Triangle ofrece algunas referencias útiles. Ambos edificios se parecían en varias cosas. La situación de las salidas era incorrecta, los sistemas fijos de protección contra incendios fueron insuficientes o ineficaces, los materiales iniciales de combustión prendieron fácilmente y las separaciones o sectorizaciones de incendios horizontales y verticales eran inadecuadas. Además, ninguna de las dos empresas había ofrecido a sus trabajadores una formación adecuada de seguridad contra incendios. Ahora bien, existe una clara diferencia entre estos dos incendios: el edificio de la fábrica Triangle Shirtwaist no se derrumbó, a diferencia del de Kader.
La situación inadecuada de los puntos de salida es, tal vez, el factor más significativo de la elevada mortalidad de los incendios de Kader y Triangle. Si las disposiciones en materia de salidas de la NFPA 101, el Código de salvamento , que se adoptaron como resultado directo del incendio de Triangle, se hubieran aplicado en el edificio Kader, se habrían perdido muchas menos vidas humanas (NFPA 101, 1994).
Muchos requisitos básicos del Código de salvamento se aplican directamente al incendio de Kader. Por ejemplo, dicho código exige que cualquier edificio o estructura se construya, organice y gestione de modo que sus ocupantes no corran ningún peligro indebido por fuego, humo, emanaciones o pánico que pueda surgir durante una evacuación o en el tiempo que se tarda en socorrerles.

sábado, 1 de diciembre de 2012

El incendio (III)

Aun empleando seis grandes grúas hidráulicas que se trasladaron al lugar para facilitar la búsqueda de las víctimas, pasaron varios días hasta que se recuperaron todos los cadáveres. No se registraron muertos entre los bomberos, aunque sí un herido.
El tráfico circundante, que normalmente está congestionado, dificultó el traslado de las víctimas al hospital. Casi 300 trabajadores heridos fueron trasladados al cercano hospital Sriwichai II, pero muchos de ellos fueron enviados a otros centros médicos cuando el número de víctimas superó la capacidad del hospital.
Al día siguiente, el hospital Sriwichai II informó que había acogido a 111 víctimas del incendio. El hospital Kasemrat ingresó a 120; Sriwichai Pattanana a 60; Sriwichai I a 50; Rata- nathibet I a 36; Siriraj a 22; y Bang Phai a 17. Otros 53 trabaja- dores heridos fueron llevados a otros centros médicos de la zona. En total, 22 hospitales de Bangkok y de la provincia de Nakhon Pathom participaron en el tratamiento de las víctimas del siniestro.
El hospital Sriwichai II notificó que el 80 % de las 111 víctimas que había acogido sufría lesiones graves y el 30 % precisaba intervención quirúrgica. La mitad de los pacientes adolecían únicamente de inhalación de humo, pero el resto sufrían también quemaduras y fracturas que iban desde tobillos rotos hasta fracturas de cráneo. Al menos el 10 % de los trabaja- dores de Kader hospitalizados en el Sriwichai II corrían peligro de sufrir parálisis permanente.
Determinar el origen de este incendio fue todo un desafío, pues la parte de las instalaciones en que se inició el fuego quedó totalmente destruida y los supervivientes proporcionaron infor- maciones contradictorias. Dado que el incendio se declaró cerca de un gran cuadro de mandos eléctricos, los investigadores pensaron, en un principio, que la causa pudo haber sido algún problema en el sistema eléctrico. Se consideró también la posibi- lidad de un incendio provocado. Por lo demás, en la actualidad, las autoridades tailandesas opinan que la fuente de ignición pudo haber sido un cigarrillo arrojado descuidadamente.